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¿Qué significa y porque es importante incorporar la Sostenibilidad en los Negocios? | Segunda Parte

23/07/2010 in Actualidad,Desarrollo Sostenible,Finanzas,Sostenibilidad | Comments (4)

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23.07.2010. Prof. Felipe Pérez.

Prof. Felipe Pérez

Prof. Felipe Pérez Pineda

En la primera parte de este artículo hablábamos de los retos sociales y ambientales a nivel global. Siendo mas específicos a nuestra región podemos mencionar en términos generales dentro de estos; la escasez relativa de agua, la insuficiente inversión pública y privada para lograr tasas de crecimiento adecuadas, recursos financieros y de capital limitados, acentuado deterioro ambiental; problemas de calidad de aguas, deterioro y pérdida de ecosistemas y deterioro de belleza escénica, inequidad urbana-rural, alta vulnerabilidad tectónica y ambiental, crecimiento acelerado de la población acentuado en áreas urbanas e incorporación de la población jóven a la fuerza laboral.

 ¿Cuál debería ser la respuesta de las empresas modernas ante retos sociales y ambientales como estos? Esta respuesta debe ser la Sostenibilidad, concepto que representa una dimensión compuesta  con tres amplios componentes, normalmente descritos como “personas, planeta y utilidades” (“tres Ps”) o las dimensiones sociales, económicas y ambientales.  ¿Qué es la sostenibilidad? La Sostenibilidad se define como tratar de asegurar el éxito del negocio en el largo plazo mientras se contribuye al desarrollo económico y social, a un ambiente sano y a una sociedad estable.

El término se usa para referirse a la contribución del sector privado al desarrollo sostenible (WBCSD -World Business Council for Sustainable Development). La necesidad de que los negocios se involucren en las tres dimensiones ha hecho que la definición se encapsule en el concepto de “triple fondo” (“Triple Bottom Line”); es decir, las tres dimensiones del triángulo de la sostenibilidad relacionadas con la viabilidad económica (rentabilidad corporativa y crecimiento), la responsabilidad social (ante empleados, clientes y comunidades) y la responsabilidad ambiental (ante la biodiversidad, suelos, aguas y bosques).

 Ha habido bastante confusión en el uso y aplicación de los conceptos. Por ejemplo, lo que correspondía a las dimensiones relacionadas con la prosperidad económica y el cuidado del ambiente se englobó en el término “Ecoeficiencia”. Asimismo, lo relacionado con el bienestar social y el cuidado ambiental se englobó en el término Responsabilidad Social Corporativa (RSC), Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o ciudadanía corporativa. Todas estas deben englobarse dentro del concepto mas comprensivo de la Sostenibilidad que cubre amplios aspectos como buena gerencia: tratamiento a los empleados (llamados ahora “colaboradores”), impacto en el ambiente, impacto en las comunidades locales y la relación de negocios con proveedores y clientes. Hablamos entonces de que la sostenibilidad es la respuesta de los negocios ante cualquier desarrollo que aumente el capital financiero, ambiental y social. Las sociedades deben aprender a vivir del interés mientras se aumenta la base de capital revirtiendo la peligrosa tendencia hacia la descapitalización progresiva e irreversible del capital natural.

 ¿Cuál es la motivación para reorientar el papel de los negocios en la búsqueda de la sostenibilidad? ¿Por qué los hombres de negocios contribuirían al desarrollo sostenible a través de la Sostenibilidad en las empresas? Una de las razones podría ser la moralidad, basada en el supuesto de que los negocios le deben a la sociedad el mejorar la vida de las personas y el ambiente, en compensación por el privilegio de operar. Normalmente se habla de una extensión de los valores de los ejecutivos clave. La otra razón podría ser el cumplimiento, determinado por las amenazas reales o potenciales de regulaciones ambientales y sociales que puedan afectar el derecho de la empresa a operar. Otra razón sería la Oportunidad, o el resultado de una compañía viendo una oportunidad de aumentar ingresos y utilidades no perdiendo de vista que negocios inteligentes responden mejor a oportunidades que a amenazas.

 Independientemente de cual sea su motivación; lo cierto es que las empresas que voluntariamente toman el liderazgo de la sostenibilidad, mejoran su reputación, crean confianza y verdaderas conexiones con la comunidad y además prosperan. Logran también la ventaja competitiva a través del diseño e implementación de la estrategia adecuada; ya sea de bajo costo a través de la ecoeficiencia o de diferenciación social y ambiental.

La dimensión financiera de la sostenibilidad está dada por los Índices de Sostenibilidad de Dow Jones (Dow Jones Sustainability Index -DJSI), que fueron creados en 1999, siendo los primeros índices globales que siguen el rendimiento financiero de las empresas líderes regidas por criterios de la sostenibilidad a nivel mundial. Se basan en la colaboración de los índices STOXX y SAM y ofrecen a los gestores de activos referencias viables para administrar carteras de sostenibilidad. Estos índices proveen el puente entre compañías implementando principios sostenibles e inversionistas que buscan utilidades basadas en su superior ejecutoria y los perfiles favorables de riesgo-retorno. De acuerdo con la definición de sostenibilidad los índices son tridimensionales (económicos, sociales y ambientales) y cada una de estas dimensiones posee varios criterios a los que se les asignan pesos diferentes. Existe por tanto una dimensión internacional que reconoce los esfuerzos de aquellas empresas comprometidas a operar rentablemente pero con responsabilidad social y ambiental.

¿Qué se necesita para reorientar a las empresas para seguir una estrategia de sostenibilidad? Es importante sin duda alguna una buena dosis de liderazgo para incorporar la sostenibilidad en la organización. ¿Qué significa asumir este liderazgo? El liderazgo en la sostenibilidad implica la definición correcta sobre que es sostenibilidad para la empresa; el desarrollar un proceso para promover la sostenibilidad a través de la corporación; medir desempeño en sostenibilidad y ligarlo con el desempeño financiero corporativo. Esto es lo que realmente hace la diferencia en esta nueva visión con las visiones tradicionales de la RSC.

En términos de la responsabilidad corporativa, la sostenibilidad puede ser descompuesta en nueve principios que tienen los siguientes atributos: Hacen la definición de sostenibilidad mas precisa, pueden ser integrados en los procesos decisionales del día a día y sobre todo pueden ser cuantificados y monetizados.

Estos principios son los siguientes:

  1. Ética: la empresa promueve, monitorea y mantiene prácticas y estándares éticos en su tratamiento con los involucrados (stakeholders);
  2. Gobernabilidad: la empresa administra sus recursos consciente y efectivamente, reconociendo la obligación fiduciaria de las juntas directivas y de los gerentes al enfocarse en los intereses de los involucrados;
  3. Transparencia: la empresa provee la revelación oportuna de la información sobre sus productos, servicios y actividades, permitiendo de esta manera que los involucrados hagan decisiones informadas;
  4. Relaciones de Negocios: la compañía se involucra en prácticas de comercio justo con proveedores, distribuidores y socios;
  5. Retorno Financiero: la compañía compensa a los proveedores de capital con un retorno sobre la inversión competitivo y con la protección de los activos de la empresa;
  6. Involucramiento de la Comunidad y Desarrollo Económico: la compañía promueve una relación de mutuo beneficio entre esta y la comunidad en la cual es sensible a la cultura, el contexto y las necesidades de dicha comunidad;
  7. Valor de los productos y servicios: La empresa respeta las necesidades, deseos y derechos de sus clientes y se esfuerza por proveer los niveles mas altos de valor del producto y servicios;
  8. Prácticas de empleo: La empresa se involucra en prácticas de gerencia de recursos humanos que promueven el desarrollo profesional del empleado la diversidad y el empoderamiento y
  9. Protección del Medio Ambiente: la empresa se esfuerza en proteger y restaurar el medio ambiente y promueve el desarrollo sostenible con productos, procesos y otras actividades

Una vez que la estrategia de la empresa ha sido revisada y el componente de la sostenibilidad incluído; hay que medir los resultados. Hay múltiples medidas que típicamente incluyen indicadores de desempeño financiero y no financiero. A su vez, estos indicadores de medición deben estar vinculados con la estrategia e incluyen una combinación de medidas de insumos, procesos, productos y resultados. Las empresas en el diseño de su estrategia deben preguntarse ¿qué sistemas de medición de resultados son utilizados dentro de la organización? ¿Cuáles son los criterios importantes para la empresa y los involucrados? ¿Qué es lo que la empresa desea lograr con esta iniciativa de sostenibilidad? y ¿quiénes son las partes involucradas en la implementación de esta iniciativa identificando quienes se verán afectados por sus resultados?

Voy a continuar desarrollando estas ideas con la presentación del llamado Modelo de Sostenibilidad Corporativa en la tercera y última parte de este artículo.

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¿Qué significa y por qué es importante incorporar la Sostenibilidad en los Negocios? | Primera Parte

19/07/2010 in Actualidad,Desarrollo Sostenible,Sostenibilidad | Comments (0)

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Prof. Felipe Pérez

Prof. Felipe Pérez Pineda

19.07.2010. Prof. Felipe Pérez Pineda

Empresas visionarias tratan de entender e incorporar el concepto de Sostenibilidad en su estrategia central. La idea es proporcionar un marco adecuado para evaluar las acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que muchas empresas realizan con buenas intenciones, pero en forma bastante divorciada de su propia estrategia de negocios.

Bajo el “paraguas” de la sostenibilidad es ahora posible revisar objetivos, metas, involucrados, acciones, productos y resultados. Voy a tratar de explicar qué significan estos términos con más detalle, términos que por lo demás son clave para incorporar insumos y elaborar líneas generales de acción que permitan diseñar una estrategia de sostenibilidad en una compañía. 

La Sostenibilidad en las empresas permite establecer un vínculo entre el Desarrollo Sostenible[1] y los intereses generales de los negocios, adaptándolo como iniciativa estratégica para toda la empresa. Es decir, la Sostenibilidad permite ligar las metas de responsabilidad social con las de generación de utilidades y crecimiento de largo plazo. Debe ser medible a nivel de la empresa y para ello es importante crear indicadores mensurables de sostenibilidad. 

El Desarrollo Sostenible dice que, como mínimo, las generaciones futuras no deberían quedar peor que las generaciones actuales. Mas aún, el stock de capital en una sociedad debería permanecer constante (incluyendo el capital natural y aquel de naturaleza antropogénica, es decir, creado por el hombre como puentes, presas, aeropuertos, fábricas, edificios, etc.). Inversiones pueden hacerse en estos dos tipos de capital siempre y cuando el valor agregado del capital no decline. 

Dicho de otra manera, la Sostenibilidad es preservar la capacidad de crear bienestar. Cuando se dice que hay un interés en la ella debe entenderse que hay un interés en invertir. El conflicto profundo surge cuando los pobres por razones obvias quieren consumir y no invertir. ¿Cómo promover entonces la sostenibilidad en nuestras sociedades que tienen altos niveles de pobreza? Se dice que invirtiendo en conocimiento como activo ambiental neutro que puede contribuir al futuro. Esto ha hecho que algunos autores sostengan que hay que ser lo mas inclusivo posible cuando se habla de sostenibilidad. La inversión en el sentido mas amplio en una sociedad incluye el conocimiento, en especial el conocimiento científico y tecnológico que es un activo ambiental limpio. 

¿Qué tan serios son los problemas ambientales de hoy en día? En el mes de marzo de 1992, en un documento que se llamó “Warning To Humanity” (Advertencia a la Humanidad), un grupo de 1,680 científicos de 49 países, entre los que se incluían 104 ganadores del premio Nóbel listó los ocho problemas ambientales más críticos a nivel global. Estos fueron problemas atmosféricos que incluían la capa de ozono y la lluvia ácida; el calentamiento global; recursos hídricos; contaminación y agotamiento de agua subterránea; daños a zonas costeras y agotamiento de pesquerías; desechos sólidos y peligrosos; erosión del suelo, agotamiento y salinización; destrucción del bosque húmedo tropical; la pérdida de especies y el crecimiento poblacional.

Se dice que la insuficiencia de agua dulce puede resultar uno de los problemas mas angustiosos del mundo en desarrollo al incrementarse los usos agrícolas, comerciales y residenciales del agua (Hart, 1997). El suelo es otro recurso en riesgo, en efecto, mas del 10% del humus del suelo ha sido seriamente erosionado, praderas y tierras de cultivo están reduciéndose y ya se ha comenzado a dar el caso en donde variedades existentes de cultivo no están respondiendo adecuadamente a un mayor uso de fertilizantes (Idem.). 

La misma iniciativa recomendó cinco ideas para contrarrestar estas peligrosas tendencias:

  1. las actividades que causan daño ambiental deben controlarse para recuperar y proteger la integridad de los ecosistemas terrestres de los cuales todos dependemos,
  2. se deben manejar recursos cruciales al bienestar humano de una manera mas efectiva. En particular debería priorizarse el uso eficiente de la energía y el agua,
  3. debe estabilizarse el tamaño de la población. Esto sería posible si todas las naciones reconocen que se requiere mejorar las condiciones sociales y económicas y a la vez adoptar efectivamente la planificación familiar voluntaria,
  4. se debería reducir y eventualmente eliminar la pobreza y
  5. debe asegurarse la igualdad de género y garantizar que las mujeres tengan control sobre sus decisiones de reproducción. 

Por otra parte en El Millenium Ecosystem Assessment[2] (Marzo de 2005), se dio a conocer que casi dos tercios de los servicios de los ecosistemas de los que depende la sociedad humana son objeto de degradación debido a un uso no-sostenible. Esto constituye una amenaza directa a las economías y por ende a las empresas ya que lo que está en juego es la disponibilidad y calidad de recursos y servicios ambientales y de ecosistemas tales como materias primas, agua dulce, regulación del clima y el ciclo hidrológico entre otros.

Las raíces del problema pueden ubicarse en un explosivo crecimiento de la población agravado por un rápido desarrollo de las economías emergentes. La mayor parte del impacto por supuesto descansa en los países industrializados. Inclusive se ha llegado a afirmar que el reverdecimiento del mundo desarrollado ha ocurrido a expensas de los ambientes de las economías emergentes. Se mencionan como los “azotes del siglo XXI”: la reducción del área de bosques, pesquerías y tierras cultivables; la contaminación urbana; la pobreza; las enfermedades infecciosas y la migración. 

Esta situación viene a afectar directamente (mas aún para aquellas empresas que hacen un uso intensivo de insumos basados en recursos naturales como por ejemplo el agua) a las empresas ya que aumentan los costos de hacer negocios (la necesidad de tratar aguas de mala calidad por ejemplo), cambian las preferencias de clientes e inversionistas, la disponibilidad del capital y de los seguros.

Es por tanto imprescindible contar desde ya con el liderazgo empresarial necesario para crear una sociedad sostenible, mas aún cuando no solo la calidad de vida sinó las utilidades para las empresas se encuentran en juego. A este respecto y según el profesor Stuart Hart (1997) “al enfrentarse a clientes empobrecidos, ambientes degradados, sistemas políticos fallidos y sociedades en desintegración, será mas difícil para las corporaciones hacer negocios”. Visto desde una perspectiva más global, el gran desafío es el poder construir una economía global sostenible. 

También se dice que son las corporaciones las únicas organizaciones que tienen los recursos, la tecnología, la globalidad –y en última instancia- la motivación para lograr la sostenibilidad. Las empresas estarán vendiendo soluciones a los problemas ambientales del mundo, ellas son parte del problema pero también son parte importante de la solución al ser las dueñas y generadoras de la tecnología.

Se dice que el Desarrollo Sostenible representará durante las próximas décadas, una de las mejores oportunidades en la historia del comercio. En síntesis ¿Cuál debería ser la respuesta de los negocios? La respuesta es la Sostenibilidad como parte central de su estrategia. Voy a elaborar este aspecto en la segunda parte de este artículo.

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[1] El término desarrollo sostenible, perdurable o sustentable se aplica al desarrollo socio-económico y fue formalizado por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumiría en el Principio 3.º de la Declaración de Río (1992) y es enunciada como: Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades. 

[2] El Millenium Ecosystem Assessment (MA) es un programa de investigación que se enfoca en cambios en el ecosistema a lo largo de varias décadas y proyecta dichos cambios al futuro. Fue lanzado en el año 2001 con el apoyo de las Naciones Unidas. En marzo de 2005, dio a conocer los resultados de los primeros cuatro años de estudio sobre el uso y agotamiento de una variedad de recursos naturales del planeta.

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¿Cuál es el lugar de Latinoamérica?

07/07/2010 in Actualidad,Finanzas,Leadership | Comments (6)

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07.07.2010. Prof. Luis Sanz.

He sido invitado a participar en Suiza a finales de septiembre en un evento de líderes internacionales de 40 años ó menos (ver más sobre Stars). Como parte de mi asistencia, me han pedido que co-lidere un taller sobre América Latina con un participante de México. Y una de las preguntas que nos plantearon es ¿cuál sería el rol de América Latina ante un cambio potencial en el nuevo orden mundial del Oeste hacia el Este?

Anteriormente discutí en mi blog de Capitales.com sobre la multipolaridad emergente en el contexto internacional, y el reto que esto representa ante las obvias diferencias culturales y de perspectiva. Sin embargo, una de las cosas que me sorprende de la pregunta es que si bien entiendo perfectamente la importancia que economías como China e India tendrán eventualmente, mi impresión  es que se ignora el impacto que países como Brasil también podrían tener. Como mencionaba un artículo reciente del Wall Street Journal, haciendo alusión a un viejo (y malo) chiste de economistas, el futuro de Brasil es hoy.

Por otra parte, estamos acostumbrados a ver a China e India de formas muy simples: el primero como proveedor de productos y comprador de materias primas, y el segundo como un competidor en la industria de outsourcing de servicios. Sin embargo, a raíz de la crisis financiera internacional vimos como estos países, en especial China, recurrieron al potencial de sus mercados locales. La reciente decisión de dejar flotar la moneda china, y la consiguiente revaluación de la misma, no hacen sino reforzar esta tendencia: ya no se trata nada más de ver qué podemos comprar en China, sino también de qué podemos venderles. Por eso insisto que las empresas latinoamericanas necesitan una estrategia para esa región del mundo, una que los considere también como consumidores potenciales.

Esto nos ayudará a visualizar mejor el rol que queremos jugar a futuro en el orden mundial. ¿Cuál creen Ustedes que debería ser?

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Mirando hacia los retos del futuro priorizando los problemas del presente

05/07/2010 in Academia,Actualidad,Desarrollo Sostenible | Comments (2)

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05.07.2010. Prof. Felipe Pérez

Pasados 10 años del nuevo milenio, las diferentes facciones políticas de los países Latinoamericanos todavía no tienen un pleno acuerdo de hacia dónde llevar a nuestras sociedades. Horizontes políticos de corto plazo y bajas densidades ciudadanas abonan el camino de ponderar abrumadoramente el corto plazo, perdiendo de vista el largo plazo. Esto crea un desfase negativamente importante para estos países, agravado por el hecho que para muchos de ellos la democracia ha llegado tardíamente, y el debate que debió de haberse dado hace 20 ó 30 años, continúa ocupando una buena parte de sus energías y capacidades, lo que está contribuyendo a obstaculizar su crecimiento y desarrollo.

¿Cómo afecta a la gerencia y el desempeño de las empresas la falta de desarrollo y bienestar para los ciudadanos en un determinado país? ¿Es posible hablar de empresas e industrias competitivas y eficientes en sociedades que no lo son? ¿Es posible revertir algunos signos desde ya alarmantes sobre tendencias futuras? ¿Qué es lo que hace que las economías y por ende los países crezcan? En su obra Las nuevas realidades, Peter Drucker (1909-2005) pone de relieve la insuficiencia del Estado como agente de “redención social” y evidencia que sólo la productividad de una nación puede generar equidad entre su pueblo. Es decir nuestras economías no deben dejar de crecer, el éxito o fracaso futuro de cualquier país va a depender de su crecimiento.

¿Qué es lo que hace a los países crecer? ¿Cuáles son estas fuerzas de cambio? Una de ellas es precisamente la demografía, también los recursos naturales y el ambiente, el comercio y las finanzas, la tecnología y el gobierno y la sociedad. La posición competitiva de los países descansa todavía en gran parte en las fortalezas y debilidades de su industria manufacturera así como también cada vez más en la eficiencia de su industria de servicios (bancos, hoteles, educación, cuidado de la salud, etc.). Además de la competitividad de las industrias y servicios, se dice que es también determinante del bienestar, la eficiencia de las sociedades como un todo, es decir la eficiencia de su organización social.

En su libro “The World in 2020: Power, Culture and Prosperity”, Hamish McRae habla del nivel de organización de las sociedades como piedra angular para medir su grado de éxito. Este autor menciona tres indicadores que nos pueden indicar cuáles sociedades van por el rumbo correcto: la proporción del PIB que representa el gasto público (lo que constituye un “proxy” del grado de responsabilidad del estado por los asuntos sociales), el nivel de ahorro (lo que da una buena idea de hasta que punto hay fondos disponibles para la inversión) y la proporción de gente joven en educación superior (lo que también constituye un buen indicador de hasta que punto una sociedad está dispuesta a invertir el mañana, en este caso en desarrollo humano).

A la entrada al siglo XXI se decía que podían vislumbrarse 4 importantes tendencias: el cambio de la geopolítica mundial con la caída de la Unión Soviética y el ascenso de China como potencia regional y global, la presión demográfica y social en sistemas sociales potencialmente volátiles, la emergencia de mercados globales interdependientes que afectan el bienestar de virtualmente cada nación y sociedad y la revolución tecnológica que está transformando economías avanzadas basadas en la industrias en economías basadas en la información[1] y la expectativa de que esto provoque un cambio revolucionario en asuntos económicos y militares.

Sólo voy a referirme a las que creo es más relevante para nuestra realidad: las sociales y ambientales. Las tendencias sociales y demográficas que se vislumbran hoy día en América Latina amenazan con rebasar la capacidad de una buena parte de los países de la región para adaptarse a ellas. Estas tendencias incluyen un crecimiento rápido de la población en regiones pobremente preparadas para absorberlo, migración e inmigración, desempleo y sub-empleo crónicos y competencia creciente por recursos cada vez mas escasos como agua y energía.

Las regiones más pobres de América Latina en efecto deberán hacer frente al reto de proveer a esta población de trabajo, salud pública, condiciones de vida decente y de los servicios sociales requeridos. Se dice que este reto va a ser más agudo en las zonas urbanas las que ya están experimentando un déficit de estos servicios. Producto del ya mencionado crecimiento poblacional va a aumentar la presión sobre los recursos naturales que puede ser manejable vía legislación y tecnología pero solo en el corto plazo.

Se habla también de otras presiones a los gobiernos y la sociedad en su conjunto. Mas esperanza de vida y mas asimetrías poblacionales Norte-Sur van a tener consecuencias serias en los negocios. ¿Estamos claros que el sector informal en nuestras sociedades esta siendo cada vez más grande? Definitivamente que esto no es deseable pero ya que es una realidad, debería motivar por ejemplo más negocios en la base de la pirámide (BOP) o mas negocios inclusivos con la participación del sector privado queriendo mejorar su imagen a través de la Responsabilidad Social Empresarial. En cuanto a nuestro decreciente capital natural, deberíamos de estar pensando en términos de escasez (ya tenemos ambas: física y económica) desde ya. Los problemas de agua y energía se van a volver aún más difíciles de manejar en los próximos 10 años en el contexto de los aumentos poblacionales ya mencionados.

El éxito económico será esencial para enfrentar estos retos. Ser eficiente en diferentes tipos de actividad productiva es una condición necesaria para una amplia prosperidad, mas es insuficiente. La prosperidad duradera requiere sociedades que sean estables, ordenadas y honestas. La prosperidad tampoco se puede mantener en medio del caos tanto político como el que provoca el crímen organizado (el 23 de junio, la Organización de las Naciones Unidas contra el Crimen y la Droga, dio a conocer que los países del llamado “triángulo norte” – Guatemala, Honduras y El Salvador-  están fuertemente involucrados en el tráfico internacional de droga y tienen la tasa de asesinatos mas alta del mundo – aún arriba de México-[2]). Se dice que estabilidad y orden algunas veces puede chocar con otra cualidad en competitividad económica que es cada vez más importante: la creatividad. Sin embargo esto no se sostiene cuando vemos los casos de Singapur y China, países con poca tolerancia hacia la delincuencia y con economías crecientes y saludables. Una cosa si es segura, creatividad sin orden es probable que resulte en miseria para todos. Las sociedades mas prósperas e interesantes van a combinar ambas, Sostener el balance entre orden e individualismo va a conducir a sociedades eficientes y humanas. Se necesita una buena dósis de auto-disciplina con algo de disciplina externa y una enorme dósis de liderazgo visionario local.

Por otra parte la crísis y vulnerabilidad de las economías globales junto a altos déficits fiscales y desempleo ha provocado una especie de “downscaling” de las expectativas del mundo industrializado. Se dice que solamente la demografía por si misma va a tender a bajar los estándares de vida. La integración europea va a llegar a su límite (miles de años de historia sugieren que nunca va a ser una entidad nacional única). Se van a seguir viendo regionalismos en estados pequeños combinados con estabilidad en aquellos estados más grandes. China va a consolidar su posición de seguidor a líder inclusive si esta descansa solamente en el tamaño y una mayor afluencia (aunque esta sea lenta) de su población, lo que va a continuar moviendo gradualmente el balance de influencia hacia el oriente. Grandes cambios sociales y económicos han reducido a pedazos el concepto de “Tercer Mundo” como entidad geográfica. Como ya se dice “el tercer mundo se ha movido en parte a Los Ángeles y el primero a Singapur”. Los Estados Unidos están cambiando de cultura Europea a otra nueva cultura multirracial y multicultural de la cual todavía no podemos prever sus resultados. Hasta el momento hemos podido sacar nuestros excesos de población hacia ese país. Resulta poco realista suponer que esto va a mantenerse en el futuro en forma indefinida.

En cuanto a sistema económico, los países cada vez más tienden a jugar el mismo juego bajo las mismas reglas: el mismo sistema financiero y económico: el capitalismo de libre mercado. Y es que hasta este momento, el estilo occidental de organización económica ha ganado y no se prevé que esto vaya a cambiar. Ya existe un conocimiento bastante generalizado con respecto a lo que funciona y lo que no funciona en términos de modelo político-económico. Mas aun, dudas sobre la economía de mercado después de la crísis financiera global no han vuelto a poner sobre la mesa el mercado versus las economías de planificación central. Lo que si es seguro es que los nuevos experimentos mas políticos que económicos del llamado socialismo del siglo XXI cuyo contenido y significado es bastante difuso, no deberían estar guiados por una mala asignación de recursos en la sociedad como fue el caso del antiguo bloque socialista. Hay una memoria demasiado reciente que justifique reincidir en los mismos errores. Urgen acuerdos a nivel de nación sobre el futuro de estos países. Existen peligros reales de volver a polarizar nuestras sociedades. En esto estamos bastante solos hoy en día ya que occidente está viendo hacia otro lado (crísis financiera global, terrorismo, crimen organizado, guerras en medio este, crecimiento de China, balance militar, migración y problemas domésticos). Vamos a tener que ponernos de acuerdo entre nosotros y cuanto más pronto y sin sectarismos lo hagamos, mejor.

La diferencia pues -y por ende el éxito- la va a hacer la eficiencia y la organización, el orden y la disciplina de la sociedad. ¿Qué tipo de liderazgo es el que se necesita para impulsar estos cambios? ¿Tenemos mejores gobiernos en América Latina? En general se cuenta con mejores gobiernos y pueblos mas educados pero con malos hábitos; pueblos todavía acostumbrados al paternalismo, al caudillismo, depredadores del medio ambiente y los recursos naturales, poco innovadores y una parte de él siendo víctima y participante activo en el crimen organizado sobre todo debido a la desintegración familiar, hijos mono-parentales, consumo de drogas y pérdida de valores e identidad. La presencia del crímen organizado en torno a la droga y esclavitud sexual ha tenido por lo tanto un caldo de cultivo en estas sociedades con pobres liderazgos, dicotómicas, desorganizadas y bastante anárquicas.

¿A que se debe la incapacidad de poder solucionar los problemas domésticos de hoy en día? ¿Cuánto deberíamos dedicarle a estos y al futuro? ¿Por qué no se discuten estos temas en las agendas de los políticos? ¿Qué hacer ante tan bajos niveles de ciudadanía? ¿Hay desconocimiento de estos temas o simplemente oportunismo político o cortoplacismo? Generaciones mejor informadas, educadas y con mejor liderazgo deberían estar en capacidad de tomar mejores decisiones que las generaciones precedentes. Yo no tengo todas estas respuestas pero creo que valdría la pena contribuir a encontrarlas a través de la discusión en forma abierta y participativa en nuestras sociedades.


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[1] Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tiene un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial. La noción de sociedad del conocimiento fue utilizada por primera vez en 1969 por un autor austríaco de literatura relacionada con el “management” o gestión, llamado Peter Drucker. (Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_del_conocimiento)

[2] La Prensa de Nicaragua, domingo 27 de Junio de 2010. Pág.9-A

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