Serie STARS 2010, #4: Energía

Por el prof. Luis Sanz, Decano Asociado de Maestrías. Artículo 4 de 7. 03 de Noviembre, de 2010

Prof. Luis Sanz

Prof. Luis Sanz

En medio del debate internacional actual sobre cambio climático se encuentra el tema energético. Y en este marco tuvimos en STARS un panel con Jeremy Bentham, Vice-Presidente de Ambiente Global de Negocios de Royal Dutch Shell; el Dr. Burckhard Bergmann, miembro de la Junta Directiva de OAO Gazprom; el Prof. Yunlong E, Consultor Senior de la Corporación Xinxing de China; y el Dr. Alexander Kulpecz, Socio Gerente de Pulsar Energy LLP. No fue un debate sencillo, por las implicaciones ambientales y geopolíticas involucradas, e incluso uno de los panelistas solicitó que su intervención fuera off-the-record.

El primero en intervenir fue Bentham y planteó una paradoja muy interesante que creo debería enmarcar el debate: mientras que las decisiones que tomemos hoy no tendrán un efecto importante hasta dentro de aproximadamente 50 años debido a que son en muchos casos decisiones de reemplazo de la infraestructura existente, los próximos cinco años pueden ser críticos en términos de la definición de las políticas que guíen las decisiones de negocio de los próximos años. Así las cosas, el debate es importante ahora no por sus consecuencias inmediatas, sino por su impacto a largo plazo. Y cuando pienso en lo corto del ciclo político en muchos países, esto me preocupa.

Por otro lado, fue evidente el dilema de las economías emergentes como América Latina. Nos decía el prof. Yunlong que aún si China invierte todo en energías renovables y alternativas, sería imposible satisfacer sus requerimientos de los próximos 20 años sin recurrir a fuentes fósiles. Es que el dilema de los países emergentes es diferente al de los países desarrollados. Mientras los últimos se preocupan por renovar su matriz de generación y reducir su impacto ambiental, los demás tenemos el desafío de llevarle energía eléctrica a costos razonables a una gran masa de la población mundial, los más pobres, que no tienen acceso a la misma, al menos de forma confiable y segura. Porque reducir la demanda no es lo mismo en los países ricos que en los países pobres, y me parece que esto es algo que los países ricos tienden convenientemente a ignorar usando el argumento que no lo hacemos porque es políticamente impopular (lo cual es cierto en todos los países, pero que también es relativo a la calidad de vida que se tiene).

Mientras tanto, los descubrimiento de shale-gas (ver más información en wikipedia) en Estados Unidos han bajado el precio del gas natural, reduciendo el incentivo para invertir en energías renovables y alternativas. Dijo Kulpecz que si no fuera por los subsidios, su fondo de capital privado no invertiría en energías renovables. Y todo esto en un ambiente donde el petróleo no se ha acabado como temían algunos, pero el petróleo barato si parece haberse extinguido, y la volatilidad del mercado parece estar aquí para quedarse (a precios medios mucho más altos que en el pasado).

Y mientras tanto, tenemos ejemplos como Costa Rica, con una matriz de generación muy limpia y un nivel de cobertura envidiado por muchos países emergentes. Pero muchísimo más pequeño que China y creciendo a tasas que son una fracción del crecimiento de India ó China. ¿Será posible crecer mucho y generar electricidad de forma sostenible? A este respecto, una reflexión final ofrecida por los panelistas me pareció muy atinada: el objetivo ambiental es reducir las emisiones de carbono, no necesariamente incrementar la proporción de fuentes renovables en la matriz de generación eléctrica. Esta es simplemente una forma de contribuir a este objetivo, pero no necesariamente la única.

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