Archive for January 11th, 2012

¡Desde el primer minuto!

11/01/2012 in Gerencia,Leadership,Liderazgo,Management | Comments (0)

Tags: , , , ,

Prof. German Retana

Prof. German Retana

11.01.2012. Por el prof. German Retana. Diversas especies animales amanecen con una rutina instintiva, una y otra vez, sin cambios apreciables. Curiosamente, hay personas que hacen lo mismo, día tras día. También hay organizaciones que comienzan nuevas temporadas de trabajo sin superarse a sí mismas, a pesar de sus deseos y talentos. Una insuficiente aptitud reflexiva podría ser la causa.

¿Qué tal si empezamos el día, mes o año con un rito diferente? Al despertar, por ejemplo, primero podemos dedicar unos minutos a tomar conciencia de la gracia de estar vivos, del privilegio de tener una familia, un trabajo, salud y muchos retos que le dan sentido a la existencia. En esos mismos instantes, podemos repasar quién es la persona que deseamos ser cada día, nuestros valores, reglas de oro y anhelos. De igual forma, puede hacerlo un equipo serio que inicia un nuevo período de gestión reafirmando su identidad ganadora.

En segundo lugar, podemos visualizar cuáles son los tres compromisos más importantes del día y por qué agregan valor a la organización y a nosotros mismos. ¿Cómo deseamos que resulten estas tres situaciones? ¿Cómo nos imaginamos al concluirlas? ¿Cuáles serán las condiciones del entorno, de los otros actores involucrados y cómo lidiaremos con las adversidades potenciales? Un ideal positivo y realista enciende la pasión en un equipo.

Teniendo clara esa visión, llega el tercer paso: focalizar la energía en los objetivos. Reducir las distracciones, reafirmar las prioridades y enfocarnos en el presente. A lo mejor necesitaremos procesar situaciones pasadas que afectan la concentración en el presente, o bien, ajustar planes futuros que introducen ansiedades. Un equipo de trabajo focalizado es como un niño absorto disfrutando un nuevo juguete.

El cuarto paso es la mentalización, la definición de una actitud clara, explícitamente triunfadora y fuerte con la cual concretaremos lo visualizado. La mentalidad de un equipo es lo que le distingue de los demás. En el deporte y en las empresas, se compite con la combinación inteligente de capacidades y actitudes.

Finalmente, la motivación cierra este ciclo de reflexión. Repasamos los motivos para entrar en acción y por los cuales estamos dispuestos a dar y darnos por completo para alcanzar los objetivos, como equipo o como personas. No se trata de llenarnos de discursos positivistas, sino de argumentos sólidos que sustentarán el arduo proceso de superar retos significativos.

Habiendo pasado entonces por las fases de toma de conciencia, visualización, focalización, mentalización y motivación, emprendidas desde el primer minuto de cada día o período, lo que queda es entrar en acción, con la convicción de escribir una nueva e histórica página a nuestra existencia, como individuos u organización.

Share

¿Suerte, casualidad o destino?

in Gerencia,Leadership,Liderazgo,Management | Comments (0)

Tags: , , , ,

Prof. German Retana

Prof. German Retana

11.01.2012. Por el prof. German Retana. Lo que cosechamos al final de una temporada es el resultado de las decisiones que tomamos en el transcurso de ella. Al asumir la responsabilidad por esas escogencias labramos un destino; pero cuando éste no nos gusta, entonces culpamos a la suerte, la casualidad y a la supuesta predeterminación de nuestro futuro.

Ningún equipo o persona es omnipotente, infalible ni dueño total de su devenir. El entorno, los competidores y las situaciones no previstas tienen su peso en los éxitos o fracasos. No obstante, imputarle a la suerte el destino es un buen pretexto en manos de quienes no trabajan fuerte para crearlo. “¡Yo nunca tengo suerte!” dice quien espera que ella tome las riendas de su vida. El azar tiene su papel; así lo dicen las leyes estadísticas de la probabilidad, pero ocurre fuera de nuestro control e intervención. En el deporte, cuando un equipo está realmente preparado para ganar, la fuerza de la superstición, de los amuletos y del aferramiento a creencias negativas del pasado pierden peso frente a la confianza, el talento aprovechado y la determinación. En todo caso, según el dicho popular, la fortuna favorece a quien trabaja.

Las casualidades existen, a todos nos pasa. Ni siquiera vale la pena tratar de entender por qué, simplemente suceden. Son combinaciones de circunstancias que coinciden en un tiempo y lugar. Muchos viven felices el resto de su existencia al lado de alguien que conocieron por “casualidad”. El error es sentarse a esperarla, el acierto es estar listos por si transita frente a nosotros. “El éxito es el lugar donde la preparación se encuentra con la casualidad”, reitera un conocido refrán.

Quienes se preparan para labrar su futuro, saben que la libertad, el libre albedrío, se antepone a la creencia de que ya todo está escrito en sus vidas. No achacan su destino a un guión con el que nacieron, fijan sus metas y emprenden la obra. Incluso creen que “suerte es la palabra que usa Dios cuando quiere permanecer anónimo”. Desaprovechar el ser capaces de desarrollar los talentos puede inducir a un equipo al limbo de la frustración al mirar el desfile de las oportunidades, cual carrozas, sin ser capaz de subirse a una de ellas. Trabajar con alta exigencia no garantiza el éxito; pero crea las condiciones para aprovechar las casualidades y oportunidades.

Sabemos que solo en el diccionario ‘éxito’ está antes que ‘trabajo’. La suerte, entonces, será la mejor amiga de quienes la necesitan para progresar; la casualidad, la aliada de quienes estén listos para aprovecharlas, y el buen destino, el premio a las decisiones de los que aceptan ser los buenos pilotos de su vida, de los que se dedican “a hacer que las cosas sucedan”.

Share