¡Préstate atención!

21/06/2012 in Desarrollo Humano,Motivación,Organización,Trabajo en equipo | Comments (4)

Tags: ,

Prof. German Retana

Prof. German Retana

21/6/2012. Profesor German Retana. ¿Cómo sería la calidad de desempeño de una organización si tan solo cada uno de sus miembros se hiciera cargo de mejorar la gestión de su pensamiento? ¿Qué sucedería si dejaran de prestar excesiva atención a lo externo que les resta paz personal y se concentraran más en lo interno que acrecienta su energía, productividad y contribución? En un mundo competitivo, es extraño escuchar términos como gerencia con espiritualidad, paz mental y compasión, pero poco a poco estos se abren paso porque son una necesidad.

Ningún ser humano se esfuerza por ser infeliz, ni se esmera en crear terribles guerras consigo mismo. Sin embargo, en todos se pueden presentar temores, inseguridades, angustias, negativismo, desesperación, y hasta dependencia de estímulos externos para definir estados de ánimo o para asignar culpas por lo que les sucede. Las emociones destructivas drenan energía y constituyen un bloqueo hacia la felicidad. Un pasado negativo del que no se haya aprendido y cuyos efectos prevalecen sin procesar, un futuro incierto que genera ansiedad o una sensación de que lo externo es más importante que el pensamiento propio, son tres factores que reducen la fortaleza mental.

Lo natural es que cada persona procure construir su propio estado de paz interior, pues allí nacen la estabilidad emocional, las relaciones armoniosas, la ecuanimidad para tomar las mejores decisiones y los lazos de afecto que dan sentido a la vida social. Trabajar en esta obra es un acto de responsabilidad, incluso hacia los demás, porque todos nos impactamos mutuamente. La paz interior es un poder que aumenta energías edificantes. ¿Cuáles son algunos hábitos para construirla día a día?

Quien robustece su cuerpo en tiempos de salud se defenderá mejor cuando la enfermedad ataque. En igual modo, quien se discipline a fortalecer su mente con pensamientos serenos, realistas y productivos soportará mejor el paso de las crisis. Para eso debe convertirse en un observador activo de cómo piensa y establecer un íntimo pero riguroso filtro de la calidad de sus emociones y reacciones. El silencio y la reflexión facilitan esta “conversación”.

Una segunda disciplina es no reaccionar de inmediato a los estímulos nocivos. Lo ocurrido no puede ser cambiado, pero queda por definirse la respuesta más inteligente y alineada con los valores. También es preciso ser compasivos con quienes intentan hacernos daño, ellos no comprenden que al hacerlo solo se afectan a sí mismos. Entre más respeto tenemos hacia nosotros, menos nos inquietarán las acciones de quienes están en guerra con ellos mismos.

Finalmente, al prestar más atención a nuestro modo de pensar y sentir, ratificaremos la validez de las palabras de Mahatma Gandhi: “Los únicos demonios del mundo son los que corren por nuestro corazón. Allí es dónde hay que dar las batallas”.

Prof. German Retana
German.Retana@incae.edu

Share

4 Responses to “¡Préstate atención!”

RSS feed for comments on this post. TrackBack URL

  1. Comment by javier-gadgets21/08/2012 at 3:44 pm  

    Hola,profesor Germán,reciba mi más sincera enhorabuena por su artículo a la vez que le expreso una serie de dudas al respecto.
    No sé cómo fortalecer mi mente con los pensamientos productivos,serenos y realistas que usted comenta ya que la cruda realidad con la profunda crisis que vivimos es otra,siempre he intentado pensar en positivo pero siempre la realidad nos pone en nuestro sitio.En cuanto a ser compasivo con los que intentan hacernos daño,cuanta más compasión mostramos creo que más daño nos hacen,y más disfrutan las personas que lo hacen,así que la edad me ha enseñado que al que intenta hacernos daño hay que pagarlos con la misma moneda.
    Sin nada más que comentarle y reiterando otra vez su buen artículo reciba un cordial saludo.

    javier

  2. Comment by academia de ingles en logroño09/07/2012 at 6:39 pm  

    Prof. Germán, totalmente de acuerdo con usted. Ojala todas las empresas transmitieran estos principios a sus empleados.

    ¡Un 10 para el post!

  3. Comment by Juan Santiago Sosa Baquerizo — 27/06/2012 at 10:20 pm  

    Estimado Prof. German Retana,

    Reciba un cordial saludo, excelente artículo, ¡edificante para nuestra vida! Comparto plenamente sus ideas, creo que la última crisis económica global, nos ha llevado a esta reflexión. Nos hemos formado en saber, hacer, y ahora ha llegado el tiempo de formarnos el ser. Muchas gracias por sus ideas compartidas.

    ¡Que Dios le bendiga!

    Atentamente,

    Juan Santiago Sosa

  4. Comment by Carmen - Fotografo tenerife27/06/2012 at 8:46 am  

    Muy acertado Prof. Germán, hay que estar en paz con uno mismo, educar la mente y no solo el cuerpo, meditar, valorar lo que se tiene…

    Como bien explica Alex Rovira en uno de sus libros, la palabra crisis viene de un vocablo griego que significa. Separar o Decidir.

    Es decir, la crisis nos obliga a pensar y por lo tanto nos provoca un estudio de las distintas situaciones para cambiarlas o transformarnos. Si, como bien dices, prepararnos para esto es muy importante.

    Me permito dejar una fabula que puede arrojar luz al respecto:

    “Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
    Su padre, un reconocido chef, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra.
    La hija esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su padre.
    A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los colocó en otro recipiente. Coló el café y lo puso en una taza. Mirando a su hija le dijo: “Querida, ¿qué ves?” “Zanahorias, huevos y café” fue su respuesta.
    La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Luego de sacarle la cáscara, observó el huevo duro. Luego le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.
    Humildemente la hija preguntó: “¿Qué significa esto, Padre?” El le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
    “¿Cual eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?”

Leave a Reply