La Universidad de Harvard en su 375° Aniversario
01.11.2011. Por el prof. Guillermo Edelberg. Profesor Emérito de INCAE Business School. A principios de octubre de 2011 los medios de comunicación publicaron el primer ranking de las universidades latinoamericanas, en el cual el primer puesto lo ocupaba la Universidad de San Pablo, Brasil. A fines de ese mes, el del Financial Times en relación a los 100 mejores programas de Masters en Administración de Empresas Ejecutivos, correspondiente a 2011.
Los rankings son recibidos con interés por los respectivos egresados. El logro de un lugar destacado provoca alegría, si bien las metodologías, como mencionamos en otra ocasión, son complejas y a veces discutidas (1). En la versión online del diario La Nación de Buenos Aires el ranking de las universidades latinoamericanas venía acompañado, como es usual hoy día, por diversos comentarios de sus lectores. Sólo uno de éstos hacía referencia al futuro. Decía así: “Sueño con una gran red de universidades latinoamericanas, institutos de pesquisa y tecnología en el ámbito de la UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas), cooperación en defensa, energía nuclear y espacio”. El ranking no solicitaba comentarios referidos al futuro de las casas de estudios; pero ¿hubiese sido útil que lo hubiera hecho?
Los rankings y los comentarios me hicieron recordar que en 2011 la Universidad de Harvard celebró el 375º aniversario de su fundación. Por este motivo se contactó a una docena de personas vinculadas a su comunidad para que expresaran su visión de la universidad veinticinco años después, en su 400º aniversario, a cumplirse en 2036 (el año 2011 encuentra esta casa de estudios llevando a cabo una importante expansión y presidida por una mujer, la primera en su historia).
La revista Harvard Magazine de septiembre-octubre de 2011 reprodujo las respuestas de las personas contactadas. Aquí mencionaremos sólo tres. Una de éstas es la de Bill Gates quien, luego de retirarse de la Universidad en su tercer año de estudios, recibió un diploma honorario muchos años más tarde. Dijo, entre otras cosas, lo siguiente: “[...] Mi esperanza es que la amplia visión del mundo que ha demostrado la universidad crezca exponencialmente, estimulada por un liderazgo institucional fuerte y por un accionar ejemplar por parte de estudiantes, profesores e investigadores. Sigo siendo, en lo más íntimo de mi ser, un especialista en tecnología y un optimista. Veo diariamente en mi trabajo el impacto notable que la innovación ejerce en la educación, el desarrollo, la salud y la energía. Estos avances surgen de las ciencias básicas y de la colaboración creativa entre los mejores y más capaces. [...] Harvard nació ofreciendo servicios y no puedo pensar mejor manera de encarar el futuro que diseñar una misión que conduzca a estudiantes, facultad, empleados y ex alumnos a dedicar por lo menos parte de sus vidas a tratar de contribuir a la solución de los grandes problemas de la mejor manera que les sea posible”.
Otra visión es la de Ma Ying-Jeou, presidente (2008-2012) de la República de China ―Taiwan― y egresado de la universidad como SJD (Doctor en Ciencias Jurídicas) en 1981. Dijo esto: “ [...] La universidad no debe apoyar su reputación sólo en su influencia académica. Necesita dar un paso adelante e influir sobre cómo los seres humanos se ven a sí mismos y cómo ordenan sus pensamientos. [...] Los seres humanos todavía enfrentamos muchos desafíos, como el calentamiento global, el aumento de la población, la escasez de recursos energéticos e hídricos, el choque de civilizaciones y el terrorismo. Parecería que los objetivos que compartimos no constituyen una respuesta suficiente a estos problemas. Nos parece que Harvard podría marcar el camino hacia delante, tanto en el mundo del pensamiento como en el de las acciones concretas, durante los próximos 25 años”.
Rosabeth Moss Kanter, profesora de la Harvard Business School y presidenta y directora de la Advanced Leadership Initiative (Iniciativa para el Liderazgo Avanzado) de la universidad, expresó esta visión para 2036: “Entre 2011 y 2036 la sede expandida de la universidad se convirtió en un imán para profesionales maduros. Ofrecía una ventaja no disponible online: acceso a un intercambio de ideas y conexiones a través de toda la universidad, incluyendo diálogos intergeneracionales y educación interdisciplinaria orientados a la resolución de problemas. Harvard era reconocida como una pionera en educación en las etapas más tardías. [...] Antes de esta innovación, la educación a lo largo de la vida había sido muy discutida; pero raramente implementada en la universidad. Los participantes que llegar on a partir de 2009 a la Iniciativa mencionada venían al campus a crear proyectos para asegurar bienes públicos, como provisión a nivel global de educación de alta calidad, acceso al cuidado de la salud y oportunidades económicas. Los estudiantes de la licenciatura aportaban ideas frescas que se combinaban con la voz de la experiencia de sus mayores, ayudados por expertos de la facultad”
¿Son útiles estas indagaciones y respuestas? C. Lambert escribió lo siguiente en el artículo mencionado: “Toda creación surge de una visión de algo que no existe; pero que podría existir. Estos primeros movimientos, que no constituyen planes ni planos, se encuentran muy cerca de los deseos. Y el deseo, al ser la fuerza motivadora, es esencial. La posesión en la mente de una imagen detallada de un resultado deseado puede constituir un paso poderoso que conduzca a la creación de ese resultado”.
Claro, siempre y cuando no se adopte la actitud pesimista del protagonista de la milonga cuando expresa lo siguiente (2): Dudas me dejó el pasado / y veo incierto el futuro. / Me están robando el presente / y de eso sí estoy seguro.
Lector o lectora: ¿tiene usted alguna visión referida a su alma mater dentro de veinticinco años?
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1) Ver artículo # 165 El INCAE se codea con los mejores en www.guillermioedelberg.com.ar
2) Siempre la misma milonga. Música: R. Nacer, Letra: L. Alposta.


