¿COMO SE APRENDE A TRAVES DEL METODO DE CASOS?
Prof. Luis Sanz
En este momento estoy terminando de leer un libro interesante sobre innovación disruptiva en la educación primaria y secundaria (Disrupting Class: How Disrupting Innovation will Change the Way the World Learns). Una de las premisas centrales del libro es que la principal limitación del sistema educativo actual es que la estandarización en métodos y formas no es compatible con las diferentes formas en que las personas aprenden.
Es decir, si partimos de la premisa de que diferentes personas tienen procesos cognitivos diferentes y aprenden de diferente forma, entonces enseñarle a todo el mundo de la misma forma condena al fracaso y la frustración a todos aquellos cuyo cerebro, a falta de un mejor término, está “programado” de forma diferente a la manera dominante en cada disciplina.
Por supuesto, inmediatamente comencé a pensar si en INCAE también cometeríamos el mismo sesgo. Después de todo, tenemos un programa que comparte algunas de las características mencionadas en el libro sobre la estandarización: nuestros cursos tienen una duración fija, lo que supone que todos los estudiantes aprenden al mismo ritmo; las técnicas de enseñanza son las mismas para todos, independientemente de su manera de aprender, etc.
Esto no sería un problema si nuestra misión fuera simplemente formar gerentes para manejar las empresas de la región. Porque en ese caso es muy claro que necesitaríamos desarrollar y cultivar aquellas habilidades que la experiencia ha identificado como claves en la profesión, y es posible que ciertas formas de aprender sean más compatibles que otras con una carrera gerencial.
Sin embargo, el problema se complica porque nuestra misión va más allá: desarrollar líderes que implementen los cambios necesarios para fomentar el desarrollo integral de los países de la Región. Y una meta tan compleja probablemente requiere la conjunción de diferentes tipos de habilidades. Sería paradójico que sufriéramos de la misma falta de flexibilidad que el libro critica cuando su solución -aprendizaje centrado en el estudiante- lleva el mismo nombre que nuestro modelo de enseñanza. Por supuesto que estamos usando el mismo término para conceptos similares pero no iguales, pero aún así esto me hizo reflexionar sobre nuestro modelo educativo.
Este inició con el método de casos desarrollado por Harvard Business School y que INCAE adoptó desde sus inicios. Pero en la práctica tanto HBS como otras escuelas incluyendo INCAE han evolucionado el mismo hasta convertirlo en un sistema centrado en el participante que combina la discusión de casos con simulaciones, ejercicios, dinámicas grupales, etc., con el triple objetivo de enseñarle nuevos conocimientos al estudiante, desarrollar sus habilidades para la aplicación de estas herramientas en la toma de decisiones gerenciales, y además influir en sus actitudes personales.
Por supuesto, con tantos objetivos es posible que no logremos éxito en todos. En particular cuando tomamos en cuenta que nuestros estudiantes tienen experiencias y profesiones diferentes, las cuales les proporcionan puntos de partida desiguales para cada uno. Interesantemente, creo que es precisamente la combinación de este factor con los diferentes tipos de aprendizaje lo que hace que la enseñanza centrada en el participante esté ganando adeptos: dependiendo del punto de partida de cada estudiante, su aprendizaje tendrá mayor énfasis en una o más de estas dimensiones.
En otras palabras, el método le permite a cada estudiante avanzar de forma diferente. Por supuesto, si bien el resultado no será necesariamente homogéneo, parte de nuestra labor consiste precisamente en asegurar un nivel mínimo de aprendizaje tanto en conocimiento como en el desarrollo de habilidades.
Adicionalmente, la enseñanza centrada en el participante busca desarrollar en éste la habilidad de aprender de su propia experiencia gerencial. Para ello, el estudiante aprende a identificar patrones tanto de problemas como de soluciones, obteniendo una serie de recomendaciones sobre cómo actuar (y cómo no actuar) en situaciones particulares de negocios.
De esta forma, el graduado puede continuar aprendiendo mucho después de haber terminado el programa. Pero además, puede aplicar la misma forma de análisis a otro tipo de problemas más allá del ámbito de negocios. Así como los autores del libro mencionado usaron los resultados de su investigación sobre innovación disruptiva en el mundo de negocios para analizar el problema de la educación y proponer un mapa para el cambio.