Inside Job (“Trabajo Confidencial”)
09.08.2011. Por el prof. Guillermo Edelberg, Profesor Emérito. A mediados de 2010 se comenzó a exhibir la película documental llamado Inside Job en inglés y “Trabajo Confidencial” en español. Los dos títulos no son equivalentes, tal como sucede con cierta frecuencia con estas traducciones. La expresión en inglés implica más «agresividad» que la idea representada por “trabajo confidencial”. El Cambridge Dictionary online dice que inside job es “un delito cometido por alguien contra la organización en la cual trabaja”.
El documental fue seleccionado para una exhibición especial en el Festival de Cine de Cannes de 2010, luego de lo cual obtuvo numerosos premios y distinciones. Entre éstos el Oscar a la mejor película documental que le fuera otorgado en febrero de 2011.
Si bien es posible que un cierto número de lectores esté familiarizado con el documental, me permito reiterar que ha sido descripto como “[...] uno de los trabajos que mejor han desentrañado, denunciado y explicado las causas de la crisis financiera que en 2008 hizo tambalear a Wall Street y, por ende, a los mercados de todo el mundo”. (Diario La Nación. Buenos Aires: 22 de julio de 2011)
La película se compone de cinco partes, a saber:
- “cómo llegamos a la situación que llegamos”;
- “la burbuja (2001–2007)”;
- “la crisis”;
- “asignación de responsabilidades (accountability)”; y
- “dónde estamos parados ahora”.
Posiblemente estén frescos en la memoria de los lectores los acontecimientos que tuvieron lugar antes y después del hito que representó en el desarrollo de la crisis la quiebra de Lehman Brothers en 2008. Por este motivo tal vez resulte interesante mencionar en estas líneas lo que señalara Charles H. Ferguson, el director del documental: la responsabilidad que le cabe en el desarrollo de los acontecimientos que nos ocupan a una serie de economistas destacados. No está solo en este aspecto. Paul Krugman, el Premio Nobel de Economía cuyos artículos aparecen regularmente en The New York Times online dijo por su parte lo siguiente:
Inclúyanme entre aquellos a quienes les gustó ver el documental Inside Job ganar un Oscar. La película nos recordó que la crisis financiera de 2008, cuyas consecuencias todavía influyen en la vida de millones de ciudadanos de nuestro país, no pasó porque sí ―tuvo lugar a causa del mal comportamiento de banqueros, de personas a cargo de controlar la industria de servicios financieros y sí, también, de economistas. (Another Inside Job, 13 de marzo de 2011)
Es interesante observar en la película tanto quiénes son ―y qué dicen― los economistas que concedieron una entrevista al director del documental como quiénes son aquellos que no lo hicieron y acerca de los cuáles sólo se puede leer este hecho y los nombres respectivos. Los economistas entrevistados fueron miembros importantes de la comunidad académica de su especialidad. Como es habitual en la vida universitaria de los Estados Unidos, estas personas son o han sido Presidentes de Universidades, Decanos de Escuelas de Administración, profesores, investigadores y autores destacados, importantes funcionarios gubernamentales tales como Presidentes del Consejo de Asesores Económicos del Presidente de los Estados Unidos o integrantes de los más altos niveles de la Reserva Federal, así como miembros de Juntas Directivas o consultores bien remunerados de las más grandes empresas privadas del país. En pocas palabras, personas vinculadas a la vida académica, al gobierno y al mundo de los negocios. Al final de la película aparecen nombres que ocupan puestos destacados en la administración del Presidente Obama, tal vez insinuando que su comportamiento es parecido al del ejército de la ópera Aída de G. Verdi, que sale por un lado del escenario y reingresa por el otro.
La película objeta la manera cómo estas personas manejaron o dieron a conocer sus conflictos de intereses. Un diario inglés, por ejemplo, señaló que” miembros de la comunidad académica se hicieron ricos redactando trabajos que hacían quedar bien a las empresas y países que se los pagaban, sin mencionar ningún conflicto de interés”. (Evening Standard. Londres: 4 de abril de 2011)
Un artículo lo describió así:
El documental Inside Job hizo público el problema de conflictos de intereses no transparentados cuando le formuló preguntas «comprometedoras» a una serie de prestigiosos economistas. [...] De los 19 economistas especializados en finanzas destacados que estudiamos, 13 se hallaban vinculados a empresas privadas. Más aún, ocho de los 13 no dieron a conocer ningún conflicto de interés real o potencial al escribir para medios de comunicación, al brindar testimonio público sobre temas financieros o en sus publicaciones académicas. Se presentaban, en cambio, como profesores prominentes de importantes universidades, implicando tanto objetividad como conocimientos en la especialidad. [...] En su reunión anual de enero de 2011, los integrantes del Comité Ejecutivo de la American Economics Association crearon un comité para analizar los estándares éticos y de transparencia de la asociación. [...] Robert Solow, premio Nóbel de Economía, y Derek Bok, ex Presidente de la Universidad de Harvard, integran este comité. (J. Carric-Hagenbarth y G. Epstein. Ethics for Economists? It’s About Time! Dollars $ Sense. Somerville: mayo/junio de 2011)
Quizá resulte interesante saber que el profesor F. Partnoy de la Universidad de San Diego preparó una guía para ser utilizada por profesores y estudiantes en caso que la película se exhiba y discuta en el aula, la que se puede encontrar, en inglés, en www.insidejobstudyguide.com (Autor anónimo. Entertainment and Travel. Atlanta: 26 de marzo de 2011).
Un poco antes de terminar, el documental menciona, tal vez en forma nostálgica, que hace unos 40 o 50 años la industria de servicios financieros era estable y seguro. Esto parece ser equivalente a las primeras palabras del tango(1), mencionadas en otra oportunidad, que dicen ¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquellos!
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(1) Tiempos viejos, 1926. Música: F. Canaro, letra: M. Romero
