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¿Practicas un liderazgo colaborativo?

22 de Septiembre del 2017
Autor Fuente: 
Ana Menspira

Si dos cabezas piensan mejor que una, ¡imagina lo que se puede lograr cuando 5, 10 o 20, se unen! ¿Qué es el liderazgo colaborativo y por qué tiene tanta aceptación entre los gerentes y líderes actuales?

Es una alternativa a la jerarquía tradicional que propone darle valor al negocio, promoviendo la inclusión y el compromiso en los equipos. Aprovecha las fortalezas de diversos actores, haciéndoles reconocerse a sí mismos como parte activa de la organización y generando una cultura de colaboración constante.

El líder colaborativo reúne ciertas características específicas:

1. Sabe escuchar: el éxito de este modelo implica la habilidad para escuchar la opinión de los colaboradores, permitir opiniones divergentes y tomarlas en cuenta a la hora de definir soluciones.  Hacer que los colaboradores se conviertan en partícipes resulta clave.

2. Acepta el disentimiento y la diversidad: las opiniones contrarias enriquecen las discusiones y abren el espacio para probar diferentes ideas.  Esto se convierte en algo productivo cuando el líder es capaz de mediar estas diferencias, hacerlas funcionar y convertirlas en algo constructivo.

Además, le sacan provecho a la diversidad de talentos. El líder colaborativo es capaz de identificar el talento humano y hacerlo funcionar en contextos específicos. Así es como puede dirigir equipos multiculturales, con personas de diferentes áreas profesionales trabajando en un mismo proyecto.

3. Genera empatía: siente empatía por sus compañeros de equipo; los escucha con mente abierta y presta atención a sus necesidades e ideas.  Cada miembro es una pieza clave del éxito por lo que se asegura que cuenten con la información, los recursos y la motivación necesarios para ejecutar las tareas asignadas.

4. Comunica correctamente: transmite con claridad la estrategia y objetivos, de forma en las que todos se sientan identificados con ellos. Puede moderar debates a la hora de tomar decisiones y de hacer brainstorming de una forma inclusiva.

El líder debe transmitir confianza para que la comunicación sea efectiva, para ello no solo debe usar las palabras correctas, sino que demostrar con hechos lo que dice.

5. Comparte una meta: define una meta de forma conjunta, en la que considera la experiencia de los miembros de su equipo a la hora de establecerla. Trazar un objetivo compartido permite consolidar el grupo y crear un ambiente de cohesión y motivación, donde los partícipes sienten que se esfuerzan por una meta que responde a los intereses de todos y no solo a los de la empresa.

El liderazgo colaborativo es una práctica que ha tomado fuerza a nivel mundial. Un ejemplo fue la negociación del Acuerdo de París, liderada por Christiana Figueres. Esta latinoamericana persuadió al mundo de “salvarse” y, a través de la participación colaborativa, logró que 200 países firmaran un acuerdo mundial donde se comprometen a reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero. Esto demuestra lo que se puede alcanzar cuando se trabaja conjuntamente.

En los últimos años, las empresa han descubierto la importancia de enfocarse en todos los miembros del equipo. Eso ha generado una migración del estilo de liderazgo tradicional hacia uno colaborativo, que empodera al recurso humano y difumina las líneas entre lo que antes conocíamos como “jefe” y “trabajador”.

Si los líderes se inclinan por un enfoque más participativo, estarán contribuyendo al desarrollo profesional de su equipo, al ofrecerles la oportunidad de tener iniciativa propia, desarrollar su creatividad y explorar otras áreas dentro de la empresa.

Hacer esa transición no es sencillo, necesita tiempo y un grupo organizado; pero está claro que vale la pena. No solo tendremos una empresa más sólida y mayor calidad en el trabajo producido, sino colaboradores más motivados, satisfechos  y comprometidos con la compañía.