Mujeres en la Oficina

Un artículo publicado por la BBC hace un recorrido histórico sobre las experiencias de las primeras mujeres en integrarse a la fuerza laboral en el sector privado en Inglaterra, en donde hasta finales del siglo XIX no había ni una sola mujer en las oficinas.

Este interesante artículo narra la evolución de las mujeres en las oficinas, las barreras laborales y sociales que enfrentaban en aquella época; así como también el papel crucial que tuvo en su momento la máquina de escribir.

Curiosamente a finales del siglo XIX cuando apenas se empezaban a integrar las primeras mujeres, no era bien visto que ellas trabajasen a la par de los hombres por lo cual se segregaban a los colaboradores en sitios distintos según su género. También era prohibido que las mujeres casadas trabajaran.

En aquella época a las mujeres se les daban tareas muy simples y monótonas las cuales anteriormente las hacían chicos jóvenes, bajo la supervisión de un hombre. Sin embargo, a los hombres no les agradaban las mujeres trabajadores, puesto a que ellas representaban un competencia barata dado a que se les pagaba menos de la mitad que a los hombres por el mismo trabajo de mecanografía.

Este articulo nos recuerda que hemos avanzado mucho.  Sin embargo, aun tenemos mucho camino por recorrer puesto a que las mujeres siguen ganando menos que los hombres por trabajos equivalentes (un 17% menos en Latinoamérica según recientes datos del BID) y de acuerdo a investigaciones del Centro de Liderazgo de la Mujer, las mujeres en Latinoamérica representan solamente el 19.6% de los empleados ejecutivos de alto rango.

Incrementar la representación de las mujeres en los puestos de alto mando y liderazgo es vital. Es justo en la cima donde su participación es de suma importancia para el desempeño organizacional de todo institución.

¡Mujeres, sean más ambiciosas!

Les compartimos una entrevista que la Dra. Susan Clancy brindó al diario Nicaragüense El Confidencial, donde llama a que las mujeres sean más ambiciosas.  A continuación le adjuntamos el texto de dicha entrevista.

La Mujer en el Mundo de los Negocios

Susan Clancy reconoce que para generar cambios en una organización, los hombres deben involucrarse. Esa es una lección que aprendió desde que llegó a la escuela de negocios de INCAE, una de las instituciones educativas más prestigiosas de Latinoamérica y en donde funge como directora de investigación del Centro de Liderazgo para la Mujer.

Esta entidad es una de las pocas que imparte cursos para promover la competitividad de sus alumnas. Según Clancy, el porcentaje de matrículas en el INCAE ha ascendido a un 42%, uno de los más altos en la historia del Máster en Administración de Empresas (MBA) que allí se imparte.

Pero las cifras no resultan tan positivas cuando las graduadas ingresan al mercado laboral, pues muchas no encuentran un balance entre familia y trabajo. Para esta catedrática e investigadora, hasta las profesionales más listas usualmente optan por abandonar sus puestos.

Con un doctorado en psicología por la Universidad de Harvard, Clancy es autora de los polémicos libros “Abducted: How People Come to Believe They Were Kidnapped by Aliens” y “The Trauma Myth. The truth about the sexual abuse of children and its aftermath”. En esta entrevista, ella explica qué debería cambiar en el sistema educativo para que haya más mujeres líderes.

¿Cuál es el perfil de las mujeres que estudian en INCAE?

Son estudiantes ambiciosas e inteligentes, quieren hacer una diferencia y tener un impacto positivo en el mundo. Es importante saber que las mujeres generalmente no estudian una maestría en negocios, incluso en una época en la que tienen mayor acceso a las universidades.

INCAE ha hecho un esfuerzo por cambiar eso en los últimos cinco años, pero ha sido como empujar a una piedra gigante. Esta es una institución antigua y aplaudo el hecho de que  quieran cambiar, pero ha sido difícil. Actualmente, tenemos el porcentaje más alto de matrícula femenina en este máster, comparado con cualquier otra escuela de Latinoamérica y Europa. Es de un 42%.

¿Estas profesionales son tan exitosas como esperaban cuando ingresan al mercado laboral?

No, en general no. Si analizamos una graduación de hace diez años, casi el 40% de las estudiantes no tiene un trabajo de tiempo completo. Les cuesta balancear su vida personal y profesional. Cuando las cosas se ponen difíciles abandonan el plano laboral. Realmente no creen en sí mismas y nadie las persuade para que se queden.

En INCAE impartimos un curso llamado “Mujeres líderes”, que les ayuda a comprender cómo es que sus habilidades se podrían desperdiciar, cómo podrían prepararse para seguir en los negocios y qué deben hacer las organizaciones para retenerlas.

Trabajo y vida familiar

¿Es realmente posible tener un balance entre la vida familiar y el trabajo?

¡Claro que sí! Pero debés ser bastante organizada. Se dice que detrás de cada hombre hay una gran mujer, pero detrás de esa mujer también hay una doméstica. Es vital que alguien de confianza se encargue de la casa. Te vas a sentir cansada, pero debés tener pasión por lo que hacés y saber qué estás marcando la diferencia. Las mujeres deben recordar que entre más alto lleguen, más fácil será tener los recursos económicos para ayudarse.

¿Cuáles son los mayores obstáculos que enfrentan las mujeres hoy en día?

Se espera que las mujeres con todo el potencial, por ejemplo, las graduadas de un MBA, den lo mejor de sí mismas en una empresa justo cuando quieren tener hijos. Las compañías no las están ayudando y las tratan como si fueran iguales a los hombres, cuando se sabe que harán el 80% de las tareas de la casa. Es como tener dos trabajos.

¿Y qué podrían hacer las compañías para ayudarlas?

Las empresas necesitan apoyar con el cuidado de los hijos. Las mujeres no quieren trabajar menos, sólo quieren más flexibilidad. Por ejemplo, si quieren llevar a sus hijos al lugar donde trabajan, permítanlo. Si quieren ir a casa a almorzar con ellos, también.

Aunque la tecnología nos permite laborar desde cualquier lugar, todavía se pide que el trabajador lo haga desde la oficina. Es ridículo, no tiene sentido. Los hombres también podrían ayudar un poco más con las tareas del hogar, pero el problema con las mujeres latinoamericanas es que dicen que no quieren eso. Entonces, se vuelve complicado.

¿Por qué el liderazgo femenino es tan importante para América Latina?

Muchos promueven el liderazgo de la mujer como un tema de derechos humanos o de equidad de género, pero necesitamos cambiar ese enfoque. Hay una relación clara entre una mujer líder y el desempeño financiero de una organización, la competitividad de un país o el incremento del Producto Interno Bruto (PIB). En eso deberíamos enfocarnos, en la competitividad.

¿Y realmente hay una diferencia entre el liderazgo de hombres y mujeres?

Es una pregunta difícil, porque si vemos los estilos de ambos géneros concluiríamos que en general son bastante similares. Pero cuando se les pide a las mujeres que dibujen cómo se sienten al ser líderes, ellas grafican un sol. Se colocan en el centro, pero se ven rodeadas de personas que las necesitan. Cuando los hombres hacen lo mismo, se colocan en una cúspide.

A las mujeres nos gusta hacer preguntas, pedimos retroalimentación sobre nuestro trabajo. Eso se llama “estilo democrático de liderazgo”. Los hombres se guían por una tendencia llamada “comando y control”, en la que dicen: yo soy el líder. Si hacés lo que te digo te recompensaré, de lo contrario te castigaré. En eso se resume cómo se ven a sí mismos.

¿Qué podría hacer el sistema educativo para cambiar eso?

Necesita hacer algo y rápido. Nuestras investigaciones demuestran que los infantes desarrollan el liderazgo tan pronto como el quinto grado de primaria. Y no hay nada en el currículum enfocado en preparar a las niñas para los retos que enfrentarán, o empoderarlas, hacerles saber cuán importante son sus voces. Me encantaría trabajar con el Ministerio de Educación para implementar un curso corto en escuelas públicas y privadas, que tenga a estudiantes de primaria como mercado meta.

Crear tu propio negocio

¿Qué pueden hacer las nicaragüenses que no pueden pagar un MBA pero desean ser exitosas y crear sus propios negocios?

Diría que si sos una mujer joven y estás pensando en crear tu propio negocio, lo mejor es invertir en entrenamiento sobre manejo empresarial. Eso será de mucha ayuda. Además, hay mucha información que demuestra que los hombres tienen más acceso a créditos que las mujeres. Eso también debe cambiar.

Se dice que las mujeres son más responsables para pagar un préstamo…

¡Es cierto! Las mujeres somos más responsables. Creo que esta es una buena oportunidad para que los bancos hagan un mejor trabajo por ayudarnos. El otro problema es que las mujeres usualmente crean negocios pequeños que los bancos no perciben con potencial de crecimiento. Hay una diferencia en el tipo de empresas que monta cada género.

Mi impresión, y en esto soy honesta, es que no necesitamos que las mujeres abandonen sus trabajos para crear negocios. Hay muchas que no tienen otra opción, eso quizás sea cierto, pero necesitamos que sigan educándose, que crean en sí mismas y se vean como una clave importante de liderazgo.

Las investigaciones demuestran que cuando las mujeres llegan al puesto más alto de las empresas, promueven programas, políticas y servicios dirigidos a otras mujeres. ¿Por qué es difícil para ellas conseguir crédito? Porque el 98% de los líderes del sector bancario son hombres y sólo un 2% son mujeres. ¡Todos son hombres!

Usted que lleva cinco años en INCAE, ¿Qué ha aprendido de entrenar a mujeres en el mundo de los negocios?

Que los cambios no se dan sin los hombres. Al principio me molestaba reconocerlo, pero sucede lo siguiente: el mejor indicador para generar modificaciones dentro de una organización es la presencia de líderes que estén activamente involucrados. ¿Y quiénes son esos líderes? El 98% son hombres.

Así que si quieren cambiar algo, dejen de otorgar la responsabilidad exclusivamente a las mujeres. Se puede involucrar a los hombres mostrándoles cómo se beneficiarán económica y competitivamente en un proyecto. Necesitamos que ambos géneros trabajen juntos.

Una última cosa: ¡Mujeres, sean más ambiciosas! Esto no sucede porque no saben cuán importantes son. Dicen que están cansadas, que sus hijos las necesitan más que las compañías, pero no están viendo el panorama general. Si se preocupan por sus hijos a largo plazo, necesitan quedarse en su trabajo porque cuando renuncian, un hombre toma su puesto. Así no habrá cambios en el futuro de sus hijos.

Súper Papás

Un reciente artículo titulado “Padres Alfa” nos brinda una interesante perspectiva sobre los hombres quienes quieren sobresalir no solo como profesionales, sino como excelentes padres. Hoy en día, el balance de vida familiar y laboral ya no solamente es un tema de mujeres; existen claras evidencias indicando que este es un tema que también afecta a los hombres y específicamente a aquellos quienes también son padres. Es más, recientes estudios indican que los hombres de hoy pasan tres veces más tiempo con sus hijos que lo hacían sus abuelos. Sin duda, los tiempos están cambiado y aunque las mujeres siguen dedicando más tiempo a las tareas domésticas y al cuidado de los niños, la participación de los hombres ha ido incrementado. En 1965 los hombres realizaban solamente el 11% de las tareas domésticas y el 20% del cuido de los niños. Para el 2011, los hombres ya realizaban el 35% de las tareas domésticas y el 33% del cuidado de los niños.

Asimismo, los hombres graduándose de las mejores escuelas de negocios expresan sus deseos de lograr ser padres activamente involucrados en la crianza de sus hijos, quienes a la vez asumen que sus esposas no serán solamente amas de casa, sino que estas serán profesionales igual de capaces que ellos.

Si bien, mucho se han resaltado las dificultades y los sacrificios que enfrentan las mujeres al tener que ser madres y  profesionales a la vez, poco atención se prestado al hecho de que los hombres exitosos generalmente no son padres activos y esto es una fuente de gran insatisfacción en sus vidas personales. Es más, un estudio realizado por el centro de investigación de Pew en Marzo de este año,  reveló que el 46% de los hombres encuestados se sentían insatisfechos por la cantidad de tiempo que lograban pasar con sus hijos y expresaban que consideraban que pasaban muy poco tiempo con ellos. En comparación solamente el 23% de las mujeres encuestadas presentaban la misma queja.

Este interesante artículo sigue a una agrupación de hombres de la empresa Deloitte. Dicho grupo ha organizado una fraternidad de padres empresariales para tratar de hacer frente a las dificultades de tener un balance entre la paternidad responsable y su desempeño profesional. Dicha iniciativa ha tenido muchísima aceptación dentro de Deloitte, ya que tener iniciativas y beneficios para los padres ha permitido que Deloitte contrate, promueva y conserve el mejor talento masculino disponible, en una generación que demanda más flexibilidad. Se espera que muchas más empresas a la vanguardia siguen este ejemplo y logren así ser cada vez más competitivas. Para leer el artículo completo visite: http://www.businessweek.com/articles/2013-05-30/alpha-dads-men-get-serious-about-work-life-balance%23p2#p1

Más Mujeres Arriba

A continuación  les compartimos el siguiente artículo, el cual fue publicado en el diario Panameño La Prensa. En dicho artículo, miembros del Centro de Liderazgo de la Mujer, nos hablan sobre por qué los hombres necesitan tener a más mujeres en puestos de alto mando y dirección.

A continuación les compartimos el texto completo:

Los hombres necesitan más mujeres en puestos clave:

SUSAN A. CLANCY Y LUCIENNE RODRÍGUEZ BARBERENA

Hoy en día, las mujeres en Latinoamérica tienen igual o mayor educación formal que los hombres. Asimismo, la participación de estas en la fuerza laboral ha venido creciendo de una manera exponencial, y se estima que componen aproximadamente el 50% de la fuerza laboral profesional.

Sin embargo, a pesar de ello, las posiciones de alto mando a través de las distintas industrias siguen dominadas por los hombres. El porcentaje de mujeres en las juntas directivas y en los equipos ejecutivos permanece estático en alrededor de un 15%, y solo un 3%, si hablamos de los ejecutivos de las empresas de la lista Fortune 500. De acuerdo con el Latin Business Chronical, solamente el 1.8% de las empresas latinoamericanas está dirigido por mujeres.

Es más, al hacer un promedio de las dos medidas que miden el empoderamiento de las mujeres en el reporte Brecha de género del Foro Económico Mundial (participación económica y empoderamiento político), vemos que actualmente Panamá se encuentra en la posición número 46 en el mundo en cuanto al empoderamiento femenino.

Algunos se preguntarán ¿y qué importa? Datos del Centro de Liderazgo de la Mujer de Incae indican que a la mayoría de los líderes (hombres) del sector público y privado no le importa. Debería de importarle, ya que en el siglo XXI, la diversidad de género en el liderazgo es un factor crítico para la competitividad organizacional.

Con base en datos públicamente disponibles de la lista de empresas Fortune 500, a través cinco distintos sectores se puede observar un vínculo claro entre la diversidad de género en los equipos de alto mando gerencial y el desempeño financiero corporativo. Aquellas empresas con la más alta representación de mujeres en sus equipos de alta dirección experimentan un mejor desempeño financiero. Su retorno sobre el capital (ROE) es 35% más alto, y la rentabilidad total del accionista (TRS) es 34% más alta.

Es cierto que una correlación no indica causalidad. Sin embargo, aquí encontrará dos razones concretas sobre el porqué es probable que sí sean las mujeres las que causen este efecto positivo. La primera razón tiene que ver con el creciente poder de mercado de las mujeres. Dentro de los últimos 50 años la participación de la mujer en la fuerza laboral ha sido desbordante. Mundialmente, las mujeres hoy en día controlan alrededor de $20 billones en gastos anuales, y esta cifra se espera que crezca a $28 billones para 2016; lo que los economistas están llamando el mercado emergente más grande en la historia del mundo (más grande que la China y la India combinadas).

Una reciente encuesta realizada por el grupo de Consultoría de Boston (BCG) reveló que como la mayoría de las organizaciones está siguiendo sus prácticas de negocio de manera usual y fallando en explotar la forma en que estas pueden satisfacer las necesidades del nuevo mercado femenino, las mujeres en las economías desarrolladas y en vías de desarrollo se sienten muy desatendidas.

Lograr aprovechar y satisfacer las necesidades de este nuevo mercado requiere de entendimiento. Además, ellas ahorran, gastan e invierten su propio dinero de una manera muy distinta a la que lo harían con el dinero de alguien más. Desarrollar los productos y servicios necesarios para atraer la economía femenina requiere de más mujeres en la mesa de la toma de decisiones.

La segunda razón tiene que ver con el manejo estratégico del talento. Las mujeres son la mitad de la fuerza laboral profesional, pero los líderes son seleccionados solamente de la otra mitad.

Esto significa que hay un desperdicio absurdo de recursos, aun si estuviésemos en circunstancias normales, pero no lo estamos. En los últimos 10 años ha habido una tendencia mundial de desaceleración poblacional (disminuciones abruptas en la tasa de fertilidad) y, por ello, lo que se avecina es una guerra de talento. La competitividad de cualquier empresa requerirá de su habilidad de atraer, retener y promover el mejor. Las mujeres, además de ser la mitad de ese talento (si se buscan personas con títulos universitarios), representan el mercado de crecimiento más grande en el mundo.

La diversidad de género no tiene que ver con los valores, más bien tiene que ver con el valor agregado. La diversidad simplemente es una buena estrategia.

Mujeres: Factor Crítico para el Avance de la Política Exterior de Estados Unidos

Les compartimos el siguiente articulo donde el Senador del Estado de Massachusetts, John Kerry, nos habla sobre cómo para el gobierno de los Estados Unidos la igualdad de género e invertir en las mujeres y las niñas alrededor del mundo es algo crítico y esencial para avanzar su política exterior.

Para leer el artículo completo visite: http://www.laprensa.com.ni/2013/03/08/voces/137345