Cinco Días en la Oficina son Demasiados

La semana pasada se filtró al mundo una comunicación interna de la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, hacia sus colaboradores indicándoles las nuevas políticas de trabajo donde se les prohibía trabajar desde en casa, requiriendo que todos sus empleados, aun los que llevaban años de trabajar con horarios flexibles, regresaran a trabajar exclusivamente en la oficina los cinco días de la semana.

Esto llevo a que muchas organizaciones tales como Forbes, ridiculizaran la movida de Mayer llamándola un regreso a los tiempos de los cavernícolas, en una industria donde se cuenta con toda la tecnología y las herramientas para trabajar desde cualquier sitio remoto; donde lo que se miden son los resultados y el cumplimiento de las metas, no las horas que un empleado pasa sentado en un escritorio.

Yahoo ha estado luchando por mantenerse a la par de sus competidores en Silicone Valley, tales como Google o Facebook y han tenido serios problemas dentro de su liderazgo, siendo Mayer la tercera CEO apuntada durante un periodo de un año.

En la comunicación de Mayer, los motivo citados para tal decisión fueron los beneficios que conlleva la interacción cara a cara, dado a que muchas veces las mejores decisiones e ideas salen de discusiones en los pasillos de la oficina, en la cafetería o de reuniones improvisadas.

Si bien esto es cierto, muchos argumentan que para que ello ocurra no es necesario tener al personal sentado en la oficina los 5 días de la semana para lograrlo.  En vez de imponer medidas tan drásticas, expertos recomiendan buscar un punto medio que satisfaga las necesidades de tanto los empleados como los empleadores.

A continuación les compartimos un interesante artículo titulado “Porqué cinco días a la semana en la oficina son demasiados”, publicado en el New York Times donde la CEO de la empresa de Khush nos habla de cómo tener un ambiente laboral donde los empleados reciban el respeto y la responsabilidad para administrar sus propios horarios, completando su trabajo en tiempo y forma desde donde quieran trabajar, donde la oficina debe ser conceptualizada como un lugar de reunión para comunicar ideas y para reforzar los vínculos personales, no necesariamente todos los días a la semana.

Para leer este articulo visite: http://www.nytimes.com/2013/03/03/jobs/in-defense-of-working-mostly-from-home.html?_r=0

 

 

Espectadoras femeninas

Este domingo se llevará cabo uno de los eventos con más audiencia televisiva en los Estados Unidos, el  Superbowl (Súper-Tazón), donde este año los San Francisco 49ers batallaran a los Baltimore Ravens en este campeonato de Fútbol Americano.

Dado a esta enorme audiencia, cada año las empresas y compañías publicitarias igualmente batallan por producir los anuncios más destacados del año.  Es más es común que personas sintonizan el Superbowl no sólo para ver el juego, sino para ver los famosos comerciales.

Para este año la agenda de las empresas publicitarias detrás de estos comerciales millonarios fue simple: lograr conseguir la atención de las espectadoras femeninas.

Estadísticas de la empresa de información Nielsen demuestran que la audiencia femenina de este evento ha venido aumentando.  El año pasado las mujeres representaron el 46% de los observadores con un récord de 51 millones de mujeres espectadoras.

Hoy en día, en Estados Unidos, las mujeres toman alrededor del 85% de todas las decisiones de compra lo que representa una gran oportunidad para las empresas y agencias publicitarias.

Ya era tiempo que las agencias de mercadeo y publicidad prestaran atención al poder de compra e influencia de las mujeres e hicieran comerciales que realmente fuesen capaces de capturar la atención e interés de las mujeres, quienes representan un enorme mercado.

Si desean leer un reporte más completo sobre las mujeres y el Superbowl visiten el siguiente enlace:http://espn.go.com/espnw/8895041/espnw-super-bowl-ads-play-women

 

Los Verdaderos Hombres NO Golpean a sus Mujeres

A continuación les compartimos un artículo por la Dra. Susan Clancy publicado en el Diario Nicaragüense La Prensa, el cual nos habla sobre cómo reducir la violencia en contra de las mujeres.

Por Susan Clancy

En el 2012 muchos artículos sobre el abuso físico y sexual de las mujeres en Nicaragua, fueron publicados por los medios de comunicación. El objetivo de ellos era claramente reducir dicha violencia. Sin embargo, el problema es que esa atención de parte de los medios sólo sirve para incrementar la violencia.

Psicólogos expertos en el diseño de campañas de mercadeo social dirigidas a reducir comportamientos indeseables conocen la regla de oro: nunca enfatices que el comportamiento es común (es decir, que la mayoría de las personas lo realizan).

¿Por qué? Dado a que un cuerpo gigantesco de investigaciones en psicología social y cognitiva indica que un subproducto irracional y lamentable del ser humano es que cuando descubrimos que muchas otras personas como nosotros están haciendo cosas malas, tendemos a hacerlas nosotros también.

Entonces si el objetivo es reducir un comportamiento indeseable, hay que enfatizar que este comportamiento lo lleva a acabo solamente una minoría de las personas.

En el caso de la violencia en contra de las mujeres en Nicaragua, esto no es un problema.

¿Cuál es la tasa promedio de hombres “tratando a las mujeres como esclavas” en Nicaragua? Basado en estadísticas poblacionales de fuentes confiables tales como las Naciones Unidas y Save the Children, no son la mayoría de los hombres llevando a cabo estos abusos, es más cercano a un 5 por ciento de los hombres.

5 por ciento sigue siendo inaceptablemente alto. Gracias a Dios por las organizaciones nicaragüenses como la Red de Mujeres Contra la Violencia o el Instituto Nicaragüense de la Mujer quienes ayudan a las víctimas que sufren. Sin embargo, si el objetivo es ayudar a cambiar el comportamiento de este 5 por ciento, lo que se requiere para que una campaña sea efectiva es: 1) que estos hombres se vean tal y como la minoría que son (la mayoría de los hombres en Nicaragua no abusan a las mujeres) y 2) estar expuestos a información convincente que disuadan este comportamiento indeseable.

Cerca de ochenta años de estudios científicos en la rama de la medicina y la ciencia indican que existe una fuerte vínculo entre el abuso físico a las mujeres y 1) un bajo coeficiente intelectual, 2) bajos niveles de productividad laboral, 3) altos niveles de abuso de drogas (como por ejemplo, ser borracho) y 4) problemas de desempeño sexual.

Una campaña mucho más efectiva (una que incluya la radio/TV para alcanzar a la población rural) podría presentar un mensaje tal y como: la mayoría de los hombres en Nicaragua no abusan a las mujeres, sólo los hombres brutos, haraganes, borrachos y con problemas sexuales lo hacen.

No se rían. Esto es serio. Pruébenlo.

Otra forma de reducir la violencia en contra de las mujeres es olvidarse de los hombres y empoderar a las víctimas.

Primero, en promedio, en Nicaragua las mujeres cuentan con una mejor educación que los hombres. Basado en reportes económicos mundiales, incluyendo el más reciente reporte sobre la brecha de género del Foro Económico Mundial, hoy en día, es más probable que las mujeres en Nicaragua completen su educación primaria y secundaria, que los hombres. Es más, cuando ellas están en las escuelas se desempeñan mejor, sus notas son más altas que la de los hombres.

Segundo, en promedio, las mujeres se encuentran integradas a la fuerza laboral tal y como los hombres. En los últimos treinta años las mujeres en Centroamérica han estado inundando el mercado laboral formal en cifras nunca antes vistas. Dado a que las oportunidades de empleo para las mujeres en los países en vías de desarrollo se están abriendo más rápidamente que las oportunidades para los hombres, dentro de los siguientes veinte años se estima que más mujeres que hombres estén empleadas en la fuerza laboral formal.

Tercero, el liderazgo de las mujeres —sus opiniones, voces, y valores— es necesario para el futuro progreso de no solamente sus familias y comunidades, sino que también para el futuro de Nicaragua como país. Hoy en día, existe un claro vínculo entre el liderazgo de las mujeres y el desempeño financiero de las organizaciones, el PIB de los países, la salud y bienestar de los niños. Para aquellos en puestos de toma de decisión global, la pregunta de vital importancia no es cómo reducir la esclavitud femenina, sino cómo hacer que más mujeres lleguen a estas posiciones de liderazgo. Su dinero y aportaciones están impulsando el crecimiento y la sostenibilidad a través del mundo.

Valoramos y respetamos muchísimos todos los esfuerzos realizados para empoderar a las mujeres y disuadir los comportamientos abusivos en contra de ellas. Pero para tener mayor éxito es tiempo de, primero, dejar de enfatizar a las mujeres como víctimas, ya que la mayoría no lo son. Por primera vez en la historia de la humanidad las mujeres cuentan con mejor educación que los hombres y están ganando y creando mucho dinero. Ellas están creciendo intelectual y económicamente. Y segundo, es tiempo de desenmascarar a los que abusan a las mujeres como unos simples perdedores. Los datos no mienten. ¿Acaso, se le puede llamar hombres a aquellos miembros de sexo masculino quienes abusen de las mujeres? Lo más probable es que estos realmente no sean hombres.

http://www.laprensa.com.ni/2013/01/16/voces/130912

 

 

Nicaragua – ¿Nuevo Líder Mundial en el Empoderamiento Femenino?

A continuación les dejamos un artículo de opinión publicado el día de hoy en el periódico Nicaragüense El Nuevo Diario, escrito por la Dra. Susan Clancy. Esta es la versión completa del artículo:

El Foro Económico Mundial acaba de publicar su informe anual sobre la Brecha de Género– una medición cuantitativa de la equidad de género a nivel de país en términos de educación, salud y poder económico y político.

Los resultados fueron impactantes.

De los 135 países en dicho informe, hoy en día, Nicaragua se encuentra en la posición número 9 en el mundo en cuanto a la igualdad de género en general (la clasificación combinada de las cuatro dimensiones examinadas). Nicaragua es el único país en Latinoamérica que se encuentra entre los 10 mejores, muy por encima de los Estados Unidos (22), España (26), Costa Rica (29), Venezuela (48), La Federación Rusa (59), China (69), Corea (108) e Irán (127).

El año pasado Nicaragua estuvo en la posición número 27. Esto lleva a preguntarnos, ¿qué paso?

El impulso fue el progreso de Nicaragua en la dimensión de empoderamiento político–una ponderación combinada del porcentaje de mujeres en la asamblea,  cargos ministeriales y el número de años de los últimos 50 que ha habido una mujer como jefa de Estado / Presidente.

Si bien la mayoría de los países han avanzado en reducir la brecha de género en educación, salud y empoderamiento económico, estos han fallado en prosperar en el empoderamiento político.

Nicaragua logró hacerlo.

Esto en gran parte fue en función a la Ley 648, Ley de Igual de de Oportunidades aprobada en Febrero del 2008, pero principalmente en función a la Ley de Reforma a la Ley No.331, aprobada en Mayo del corriente año, la cual en su artículo número 82 requiere que un 50% de los candidatos de los partidos políticos quienes participen en las elecciones municipales sean mujeres.  Al presente, Nicaragua está clasificada como el país número 5 en el mundo (solamente detrás de los países Nórdicos) en términos de equidad de género en el poder político. Actualmente, el 40% de los miembros de la Asamblea Nacional y más del 50% de las posiciones ministeriales están ocupados por mujeres.

Como país hemos sufrido bastante. Con poca frecuencia tenemos razones para celebrar nuestra excelencia mundial–especialmente cuando se trata de temas de la mujer. Sin embargo, esta es una.

Entonces, ¿por qué no hubo celebración? Es más, no hubo mucha atención de los medios locales. Tampoco he visto informes de parte del gobierno. Asimismo, ningún grupo social o entidades de mujeres mencionaron este logro y ciertamente no ha habido atención internacional al respeto.

Como directora del Centro para el Liderazgo de la Mujer de INCAE, tuve la oportunidad de preguntarles a líderes del sector público y privado de Nicaragua, así como también a miembros de la comunicad diplomática.

La conclusión fue que a muy pocos parece importarles que las mujeres están en el poder. Entonces, ¿qué es lo que realmente les importa? Al parecer les importa más las razones por las cuales esta ley (Ley de Reforma a la Ley No.331 artículo número 88) fue aprobada.

De acuerdo a una fuente representativa, “la finalidad de esta ley no era el empoderamiento de las mujeres, era simplemente adquirir más poder. Esta ley está destinada para atraer el voto femenino en el futuro.”

Otra fuente nos dijo: “Esta ley tenía como objetivo principal desestabilizar a la oposición-quienes no tenían suficientes candidatos femeninos en línea.”

Es más, otra fuente nos dijo que “estas mujeres están siendo utilizadas como peones – es menos probable que ellas lleguen a cuestionar la autoridad del gobierno.”

Tales opiniones resultan muy interesantes, potencialmente valiosas y convendría que fueran exploradas a profundidad. Sin embargo, estas no deberían de interponerse a los hechos.

No soy una figura política. Soy una científica. En Harvard, durante mis estudios de Doctorado, me enseñaron a basar mis creencias / opiniones no en las emociones, esperanzas, sueños u orientación política – sino más bien en los datos y hechos concretos.

En este caso, los datos son bastante claros.

La equidad de género en la participación política – sin importar cómo esta surgió– es algo positivo.

Actualmente, la mitad de la población de Nicaragua son mujeres, ellas reciben el 60% de los títulos universitarios, componen la mitad de la fuerza laboral y un cuerpo sólido de datos demuestra que es más probable que las mujeres vs. los hombres inviertan su dinero en la salud y la educación de sus familias. Dado a ello, no tiene sentido que quienes forman y definen las políticas que afectan a estas mujeres y sus familias sean primordialmente hombres. Las voces de las mujeres deben ser escuchadas – ellas son necesarias para impulsar el progreso.

Como una función de esta ley, esta mañana, en cada pueblo, municipio y región de Nicaragua, una mujer se levanta, da de desayunar a su familia y va al trabajo en una posición de poder político formal.

Las repercusiones de esto van más allá de la política. Latinoamérica es aún una región donde predomina el machismo- el liderazgo siempre ha estado y continua siendo asociado con los hombres. A consecuencia de ello existe un tremendo desperdicio de recursos humanos, un sin número de mujeres con talento, educación y poder financiero a quienes sus ideas y aportes han sido despreciados e ignorados.

¿Cuál es la manera más rápida de superar estos prejuicios, empoderar a las mujeres y traer un cambio positivo económico, social y cultural? Los datos nos demuestran que no es la educación, la capacitación de género o costosos programas sobre el empoderamiento de las mujeres financiados por organizaciones internacionales de ayuda (aunque todos ellos contribuyen), sino es mediante el ejemplo –poner a más mujeres en posiciones de poder y hacer de ellas personas visibles.

Por primera vez en la historia de Nicaragua, igual cantidad de hombres y mujeres se sientan en la mesa de poder y decisión política. Independientemente de cómo o por qué llegaron allí, los datos demuestran que estas mujeres van a formar y definir el futuro de Nicaragua para mejor.

El cambio no viene de un día para otro, este viene en rachas. Esto es progreso. Debería ser reconocido como tal.