Publicación

Wendy Rodríguez nuestro Personaje de esta edición

17 de Julio 2020
susan.fernandez

Madre y esposa amorosa, apasionada por la educación y la igualdad de género, con un gran corazón, son solo algunas de las características que definen a Wendy Rodríguez.

Su amor por INCAE va más allá, con 18 años en la institución, Wendy Rodríguez, ecuatoriana de nacimiento, actualmente es la Directora de Advancement & Alumni Affairs, donde su principal labor es crear las relaciones institucionales al más alto nivel, con individuos, empresas, y graduados, que se puedan convertir en proyectos o programas específicos, para el avance de la institución y el cumplimiento de nuestra misión.

Rodríguez es economista de profesión,  nos comentó que está viviendo su 5ta vida en INCAE.  Llegó como estudiante del MAE XXXIX, en el CWKG, donde se graduó en el año 2002, empezó sus labores en la institución como investigadora en julio de ese mismo año, después fue gerente de la oficina de INCAE en El Salvador, tiempo después pasó a ser la Directora de Desarrollo Institucional en la Rectoría de don Arturo Condo, y ahora es la Directora de Advancement & Alumni Affairs en la Rectoría de don Enrique Bolaños.

Cuando cursaba el MBA, en las vacaciones terminando el primer año, le ofrecieron una pasantía en INCAE escribiendo casos.  En esos tres meses, trabajó con profesores como John Ickis y Enrique Ogliastri, y disfrutó tanto de esa primera experiencia que antes de graduarse del MBA, Juan Carlos Barahona le ofreció escribir un paper sobre el rol de la Tecnología en la Educación, y fue este profesor quien le ofreció un trabajo como investigadora junto a él dentro del CLACDS.  Así empezó su historia en INCAE después del MBA.

"Lo que más me gusta de INCAE es nuestra capacidad de incidir, el impacto que tenemos gracias a los líderes que formamos, y la investigación que realizamos, es una enorme influencia la que hemos llegado a tener a todo nivel, sobre todo en Centroamérica, pero también sentida en países como Ecuador, Perú, Bolivia y Paraguay, y me gustaría pensar que mas allá; eso es lo que admiro, respeto, y lo que me hace levantarme con enorme entusiasmo todos los días para venir a trabajar, porque creo que podemos incidir todavía más", afirmó en sus propias palabras.

Para Wendy INCAE nunca ha sido solo un trabajo, es su pasión, es su familia.  Otra razón para esta afirmación, y probablemente la de mayor peso, es que Wendy también conoció el verdadero amor en INCAE, se casó con un compañero salvadoreño de la maestría, Marcelino Calvo, eran amigos y el mes antes de graduarse decidieron ser novios y ya tienen 17 años de casados, y durante su matrimonio han vivido en Costa Rica, El Salvador, y Nicargua; los últimos dos años viviendo entre Costa Rica y Nicaragua. 

Wendy aparte de su esposo, a quien todos conocemos como "mi Marce", tiene dos amores más, sus dos hijos: Marcelino Sebastián de casi 15 años de edad y Wendy Melissa de 13,  ambos muy responsables, deportistas y preocupados por su entorno;  según esta amorosa madre,  la niña es muy extrovertida, ama visitar el Campus y es muy amiga del personal administrativo, mientras el niño es más serio, pero de igual manera muy responsable y muy buen amigo, ha sido el presidente de su clase por 3 años consecutivos.

En cuanto al balance entre trabajo de mujer exitosa, mamá y esposa, comentó que tiene una relación muy cercana con sus hijos y esposo y tiene una frase: "aunque no estoy, estoy", siempre trata de estar en las cosas más importantes de ellos y no se las pierde.

Entre sus pasatiempos, está la educación preescolar, a lo que dedica incontables horas, trabajando junto a Olga Arguello y la Asociación Semillas de Mostaza que capacita educadores en la metodología Montessori con la esperanza de aprovechar la etapa de desarrollo más importante en el ser humano para crear capacidades valiosas como independencia, liderazgo, orden y coordinación, así como valores centrales que permitan a Nicaragua contar con verdaderos ciudadanos en el futuro.  A través de esta organización ha podido ayudar a mejorar la educación preescolar en más de 50 escuelas en Nicaragua. Este proyecto nació tras su participación como fellow de la clase XI en la Iniciativa Centroamericana de Liderazgo, CALI, que culminó en el 2017.   A raíz de esto, adicionalmente, junto a su esposo, son padrinos de una nueva aula de preescolar cerca de su casa, para 30 menores, entre 3 y 5 años, como parte de la obra de las Hermanas Franciscanas de la Divina Concepción, en un área suburbana en Managua.

"Yo creo que en INCAE estamos tocando a los adultos, desarrollamos sus habilidades de liderazgo para que tomen las posiciones que les ayuden a influir en muchas personas, pero en preescolar es la edad en que los niños son una esponja, absorben prácticamente todo, es importante que la gente sepa que de los 0 a los 6 años de edad el cerebro se desarrolla en el 80% de su capacidad, después de esa edad es solo 20% lo que queda por desarrollarse para el resto de la vida? Esa es la edad en la que se crea el amor a aprender, pensamiento crítico, conciencia, se crean valores y buenos hábitos", palabras de Wendy.

Rodríguez vive junto a su familia a 5 km del CFDS, no es fan de hacer ejercicios, pero como ama a sus dos perros, trata de sacarlos a caminar a diario, le gusta mucho leer y le fascina bailar.  Por ser muy apasionada con la vida disfruta de las comedias románticas, y le fascina la historia,  sobre temas de conflictos mundiales, le llama profundamente la atención la historia del Medio Oriente y de Africa, y las diferencias culturales que existen con respecto a la cultura occidental.

Toda su familia vive en Ecuador y El Salvador, viaja a ambos países con toda la familia por lo menos una vez al año, tiene dos hermanas y una de ellas vive en Noruega. Su vida es una mezcla de culturas, y en la cocina no es la excepción, en su hogar los almuerzos son ecuatorianos, las cenas son nicaragüenses, salvadoreñas o centroamericanas.

"Aprendí de mi mamá y mi papá que podía hacer todo lo que yo quisiera, que nunca acepte un no por respuesta, a menos que sea un no final después de haber hecho mi lucha, así ha sido toda mi vida, a veces veo que hay cosas que no pueden suceder, pero sí creo que las cosas se pueden conseguir cuando son cosas buenas, uno persevera y nunca tira la toalla", añadió.   Esto lo ha reflejado desde siempre, pero sobre todo se reafirmó en su adolescencia, permitiéndole graduarse con honeres del Bachillerato Internacional del Colegio Americano de Guayaquil, y a la par obtener un segundo título como Bachiller en Artes, especialización Danza Clásica, a lo que le dedicó la mitad de su vida, y que le enseñó disciplina, perserverancia, así como paciencia y tolerancia.

Gracias a su amor a INCAE  ha recorrido toda la región, por trabajo y como turista con la familia.  En sus años que vivió en Costa Rica paseó mucho y nos recomienda Manuel Antonio, y la Reserva Monteverde, además de las playas de Guanacaste, que dice que es como estar en Nicaragua; y de su país actual resalta las playas de Tola en Rivas, y la Laguna de Apoyo, que queda entre Masaya y Granada, la cual considera paradisíaca.

Wendy nos cuenta una de las anécdotas que más recuerda con cariño dentro de INCAE, que le llenan el corazón: "Es lindo cuando tienes un perfil y ya no tenemos fondos y le escribes a alguien que tiene los recursos para apoyar y te responde cuanta conmigo, yo apoyo esta chica o chico? En mi caso, con tanta responsabilidad, siempre ando apurada, un día estaba sentada en un sofá fuera de las aulas en el Campus de Nicaragua terminando una presentación, fue hace un par de años? cuando en eso se me acercó una estudiantes y me dijo: "Wendy sé que estás ocupada, disculpa que te interrumpa, pero quería agradecerte? porque sin la beca que tú me conseguiste yo no pudiera estar aquí, la verdad que INCAE me ha cambiado la vida". Casi me pongo a llorar, sé que eso estamos haciendo, dándole la oportunidad a jóvenes de cambiar sus vida para que así ayuden a cambiar la vida de muchos? verlo es de enorme satisfacción y me llena de orgullo".

Wendy es una persona que siempre trata de ver lo bueno en todo y en todos, y recomienda que analicemos que la mayoría de gente no tiene malas intenciones, la gran mayoría de veces es sólo mala comunicación. Su filosofía de vida es: "Si amas la vida, la vida te amará de regreso" por ello su sugerencia a todos nosotros es que agradezcamos, perdonemos, y amemos a todos los que nos rodean, en la mayor medida que podamos, así cambiaremos el mundo, uno a uno.