Una cuestión de Honor : El caso Strauss-Kahn y el porqué del juramento MBA | Maestrías INCAE
Noticia

Una cuestión de Honor : El caso Strauss-Kahn y el porqué del juramento MBA

05 de Julio 2011
Waleska Oporta

La rampante crisis de especulación inmobiliaria que comenzó en el 2007 en los Estados Unidos tuvo un costo de aproximadamente 120.000 millones de dólares gracias a la irresponsabilidad de gremios inescrupulosos.

Más que un conflicto de liderazgo, esta se trató de una crisis de ética y valores. A pesar de existir una gran capacidad gerencial, los líderes financieros quienes tuvieron en sus manos la capacidad de anticipar o detener dicha crisis no lo hicieron.

Según Phil Angelides antiguo tesorero del Estado de California y presidente de la Comisión investigativa de la crisis financiera (FCIC) estos directivos compartían tres rasgos específicos entre sí: “la codicia, la estupidez, y la soberbia”.

Como llamado de atención ante dicha crisis de valores y principios, los graduandos de programas de MBA alrededor del mundo toman voluntariamente un juramento que promueve el liderazgo corporativo responsable y estimula a llevar a cabo una gestión profesional soportada por una espina dorsal de valores; una raíz sustentada por principios fundamentales como la honestidad, la integridad, el respeto, el honor y el compromiso de impulsar el bienestar colectivo y no solo el individual.

El juramento del MBA transmite un simple mensaje: la ejecución del poder conlleva un grado trascendental de responsabilidad. El hecho de que no exista un organismo regulador que vigile el cumplimiento del juramento MBA o una repercusión tangible al romperlo –a excepción de las normas jurídicas–hace que cobre una mayor importancia y convierte a este pacto en un vínculo fiscalizado unicamente por el propio honor. Y dicha solución no pudo llegar en un mejor momento.

Lo vemos a diario: colosales figuras políticas y económicas caídas en desgracia como resultado de actos turbios, cuestionables bajo los estándares de la sociedad.
¿En qué se han convertido en nuestros líderes? ¿Acaso les hemos otorgado una condición de Seres Supremos a quienes no se les permite el lujo de la expiación?, ¿o es que simplemente estamos siendo testigos de como nuestros dirigentes sucumben ante la codicia, la estupidez y la soberbia?

El juramento MBA compromete a los nuevos líderes a integrar metas sociales y a crear valor de manera responsable y ética; un desafío significativo para una sociedad que tambalea ante la caída libre de sus valores fundamentales.

Observemos por ejemplo el caso Strauss Kahn. Aunque la Fiscalía de Nueva York retirará los cargos en su contra según el diario New York Post, el escándalo que protagoniza desde Mayo de este año se ha encargado de sepultar las aspiraciones presidenciales del anterior líder del FMI.

La caída de Dominique Strauss-Kahn

¿Quién es?

Hasta hace menos de un mes, este poderoso economista era el Director del Fondo Monetario Internacional, miembro del Partido Socialista y ex ministro de Economía y Finanzas en su Francia natal. Se rumoraba que sería el más fuerte candidato opositor contra el presidente frances Nicolas Sarkozy de haberse postulado para las elecciones en el año 2012.

La crisis que atraviesa

DSK, como es apodado por los medios de comunicación se encuentra sumergido en una escandalosa batalla legal a raíz de una acusación de abuso sexual a principios de este año.

Las consecuencias

  • Una campaña política que lo favorecía y lo colocaba claramente como el próximo presidente de Francia ahora parece ser imposible de resucitar.
  • Con un equipo de expertos tratando de sacarse de la manga una campaña de control de daños que no puede ser nada menos que milagrosa, DSK actualmente se encuentra en libertad bajo fianza.
  • Tras haber perdido su posición como Managing Director del Fondo Monetario Internacional, perdió el respaldo político y se ganó el repudio público.
  • Independientemente de su inocencia o culpabilidad, hoy Strauss-Kahn debe verse cara a cara frente a evidencias ante siete cargos que se encargaron de derrumbar décadas de carrera económica y política en cuestión de horas.

La leccion por aprender

La carrera de Strauss-Kahn ha sentado controversiales precedentes en el pasado. Sus indiscreciones incluyen un amorío en el 2008 con la economista Piroska Nagy. Anteriormente, en el 2002 la periodista Trista Banon alegó haber sido atacada violentamente por el director del IMF. El hecho de que su pasado incluya este tipo de incidentes es probablemente su peor argumento de defensa ante la mirada pública. El mejor consejo para proteger y manejar una reputación acorde con los principios por los que debe regirse un ejecutivo de alta gerencia proviene, casualmente, de palabras del mismísimo Kahn, quién una vez fue citado diciendo:

“La conducta personal del director general establece un tono importante para la institución. Me comprometo, en el futuro, para mantener los altos estándares que se espera de esta posición.”

Etiquetas:

Lo más leído