Hágsae la Luz | Maestrías INCAE
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Hágsae la Luz

22 de Febrero 2013
Jairo Soto, MBA INCAE 2012. Honduras.

Platón una vez dijo que el objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano. Cuando decidí entrar a INCAE tenía claro que me enfrentaba al reto de cambiar lo que soy por lo que puedo ser, desafiar la realidad y enfrentar eso que los que han perdido la esperanza llaman destino. No siempre querer es poder, a veces es necesario que otras cosas sucedan para poder alcanzar los sueños. Yo sabía que esa decisión me impulsaría a nuevas fronteras que jamás había considerado. Aprendí entonces que la pobreza no es una limitante y que las convicciones de alguien determinado pueden allanar el camino para un mejor futuro.

Una de las cosas más importantes que he aprendido en INCAE es que crear valor en todo lo que haga no es una opción, es una obligación. También comprendí que una de las habilidades más importantes de los gerentes y los profesionales de éxito es la comunicación, mucho más que la inteligencia. Sin embargo, es importante transcribir esto a acciones reales y entregar resultados. Los planes no pasan de ser prosa si no se llevan a la práctica. Sin embargo, hacer cosas buenas que parezcan buenas es vital para ser un líder que mueva a las personas y comunique confianza. De hecho, nunca hay que subestimar el poder de las relaciones. Esta experiencia de vida estaría incompleta si no se invierte en relaciones y aquí, en presencia de una pequeña cumbre latinoamericana todos los días es mucho más fácil cumplir ese cometido.

Esta es una institución que brinda la oportunidad de materializar sueños que en casos tan extremos como los míos parecían irreales y poco probables. Te permite convertirte en un líder con un trasfondo multicultural y una visión global. INCAE es el triunfo de la diversidad sobre lo convencional y de la integración sobre la segregación; ha sido el catalizador del cambio para nuestra región. No es fácil ser cuna de líderes, punto de encuentro de culturas y motor de crecimiento para la región al mismo tiempo. Pero, lo más importante es que hemos podido decirle al mundo entero que el Istmo existe y que hay excelencia en estas latitudes también.

Estoy convencido que INCAE debe seguir apostando fuerte por la diversidad, identificando aquellos que aunque quieran no puedan pero que tienen todo el potencial para afrontar el reto, permear con profesionales éticos y altamente preparados en los Gobiernos y seguir impulsando líderes que integren nuestra región y la impulsen al desarrollo.

INCAE me cambió la vida, porque no siempre querer es poder. Y ya que yo lo logré quiero alcanzar a otros que están a punto de perder la esperanza. La región los necesita, son los activistas de hoy, los líderes del mañana. Hoy más que nunca necesitamos héroes con pasión que sean capaces de llevarnos a buen puerto, irradiar luz y que tomen el relevo de los líderes que han impulsado esta región por décadas.

Este ensayo fue parte de los finalistas del concurso de Ensayos sobre la experiencia INCAE. Concurso que se realiza con cada promoción de estudiantes al finalizar sus estudios de maestría en la institución.

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