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Puntos de quiebre

28 de Mayo 2015
German Retana

¡No va más, he decido hacer este cambio! ¡Esta relación se termina ahora mismo! ¡Renuncio! ¡Desde este instante, mi desempeño será absolutamente superior! ¡Acepto esta nueva posición! Estas y muchas otras expresiones anuncian un “antes” y un “después.” Las tipificamos comúnmente como “puntos de quiebre,” para enfatizar el giro radical en comportamientos, vínculos, modos de pensar, hábitos y niveles de rendimiento en diversos ámbitos de la  de vida.

Estas decisiones requieren una buena dosis de coraje porque nos estamos refiriendo a quiebres de fondo, con la intención de ser o estar mejor. Postergarlas equivale a estancarse en situaciones que realmente son insatisfactorias. No se trata solo de circunstancias incómodas que rectificar, sino también de oportunidades desafiantes por aprovechar. Evadir esta tarea deja un sabor a conformismo, resignación o desesperanza.

La mente suele ser audaz para ocultar el temor al cambio; incluso, puede ser convincente para promover el ingreso a una zona de confort que se prolonga peligrosamente hasta llegar a crisis o situaciones de no retorno. Igualmente, hay voces dentro de nosotros mismos que, a veces, se atreven a sugerir la permanencia en una zona de incompetencias, errores, desgaste y desperdicio del talento. ¿En qué áreas de su vida desde hace mucho tiempo usted reconoce la urgencia de cambiar, pero no lo hace?
La valentía de decir no más y de hacer un gran quiebre, normalmente recibe recompensa, pero se paga el precio de renunciar a satisfacciones triviales, superfluas y temporales. Hay propósitos elevados que no se alcanzan sin declinar al disfrute de comodidades engañosas. Enfrentar realidades y transformarlas, implica limpiar apariencias, tocar fondo y reconstruir carreras, relaciones o aspiraciones. Es frecuente que algunas personas prometan que en el futuro cambiarán algo que les está afectando; ¡cuidado! Esta podría ser una forma de ratificar que jamás lo harán…Ese no es un punto de quiebre, sino una dosis de autoengaño.

La ruptura de conductas, sufrimientos innecesarios y hasta de relaciones enfermizas es una decisión inteligente. Al principio habrá cierto dolor, pero si se actúa con valores y conciencia superior, ese dolor no se convierte en sufrimiento permanente.
En similar modo, hay personas que constituyen un punto de quiebre en la vida de otras. Inspiran soñar con grandeza y alcanzar niveles de actuación excepcionales con alta exigencia para lograrlos. Son líderes que encienden una luz en medio de tinieblas. En las organizaciones pasan dirigentes que marcan una diferencia abismal, dejando una huella perenne; lo que queda por verse es si tal legado es positivo o negativo.

Acumular decisiones pendientes y múltiples es soslayar verdades; así solo se garantiza que luego será más costoso cambiar el rumbo. Atreverse es liberarse y emprender vuelos a mayor altura, con una satisfacción íntima, que solo quien la vive la comprende y disfruta con serenidad haber  reaccionado a tiempo. ¿Tiene usted pendientes algunos puntos de quiebre?

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