¿Le hago caso a Waze? | Maestrías INCAE
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¿Le hago caso a Waze?

04 de Diciembre 2015
German Retana

Durante muchos años, usted tiene una ruta tradicional hacia su oficina; al recorrerla, siente seguridad, la conoce con lujo de detalles, incluyendo tramos en los que puede acelerar y otros en los que debe tener precaución. Sin embargo, poco a poco las condiciones van cambiando por el incremento de la flota vehicular y otras circunstancias. Aún así, ¿tiende usted a mantener su ruta aunque ya empieza a llegar con retraso a su destino? ¿Le sucede algo similar a su organización por no reaccionar a tiempo ante las advertencias de las transformaciones en el entorno?

Conducir por caminos conocidos hace que todo parezca predecible, se experimenta una sensación de contar con la habilidad para superar los obstáculos, se disfruta el control de la situación y se posee la confianza de que todo será igual. Incluso, no se solicita ni se acepta ayuda, porque se cree a ciegas en el criterio propio y se subestima el ajeno. De repente, lo externo cambia y surgen indicios de vulnerabilidad: resultados adversos, inseguridad, ineficacia y algo de conciencia de que ha llegado el momento de modificar ciertas “rutas” y modos de pensar o actuar. ¿Qué hacer?

La primera opción es seguir igual, someterse a los designios de lo externo y simplemente proseguir al ritmo que las circunstancias dicten. La segunda, cambiar rutas sin perder de vista el objetivo. Lo anterior, para algunas personas, implica desaprender y eso les resulta más difícil que aprender. Pablo Coelho describe este reto así: “No tenía miedo a las dificultades: lo que la asustaba era la obligación de tener que escoger un camino. Escoger un camino significaba abandonar otros.”

Tanto en la conducción de un vehículo como en el rumbo personal y organizacional, es posible contar con auxilio. La conocida aplicación “Waze”, por ejemplo, es extraordinaria para guiarse cuando se viaja en automóvil a sitios desconocidos, sirve para evaluar opciones de ruta y estimar tiempos de llegada. Al confiar en Waze se descubren otras formas de llegar la meta y se avanza más rápido. No obstante, este recurso tecnológico es aprovechado solamente por quienes estén dispuestos a usar información diferente, métodos innovadores y a ceder apenas un poco el control absoluto de las decisiones. Claro, puede suceder que esa confianza conduzca incluso, a caminos extraños que cuesta aceptar como válidos, despertando la tentación de volver a rutas o rutinas conocidas.

Dejarse apoyar es fácil para quienes no tienen vergüenza de solicitar ayuda, reconocen su vulnerabilidad y aceptan con humildad que ha llegado el momento de cambiar su proceder. Los aires de autosuficiencia, la sordera voluntaria y la intransigencia siempre terminan complicando a sus víctimas. En cambio, como indica el inventor Alexander Graham Bell: “Grandes descubrimientos y progresos surgen invariablemente de la cooperación entre diversas mentes.” Las personas sabias ceden la palabra para escuchar consejos, agradecen ser evaluadas para identificar áreas de mejora y se atreven a replantear en algo sus decisiones, aunque estas hayan sido exitosas en otros contextos.

Los recursos están disponibles pero ¿cuántas veces se resiste el ego a recibir ayuda? Entonces, bienvenida la exploración de nuevas opciones y el rompimiento de paradigmas obsoletos. Ser conscientes de las limitaciones y dejarse guiar, enriquece la sabiduría personal y del equipo. El gran secreto, como lo plantea el erudito Blaise Pascal es “tener la grandeza de reconocer la propia pequeñez.” Al actuar así los líderes y miembros de organizaciones no pierden sino que ganan poder y se alejan de la posibilidad de que al no cambiar los cambie el cambio.