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Inversión en mujeres, clave para el desarrollo

08 de Septiembre 2016
Hermes Solano

 Los esfuerzos por cerrar la brecha de género se han considerado siempre una política social, pero los datos muestran que la equidad de género sería una de las mejores políticas económicas para desarrollar América Latina.

La OCDE, por ejemplo, señala que disminuir las brechas de género incrementaría en 12% el PIB mundial para el 2030. Por otra parte, la Comisión Europea, mediante un estudio en 2013, determinó que la entrada de más mujeres al mercado digital puede aumentar su PIB en 9.000 millones de euros.

Harvard Business Review ha señalado que las mujeres gastan el 90% de su salario en la familia,en actividades como, salud, educación y alimentación, entre otras; a diferencia del 35% que invierten los hombres. Darle más presencia a la mujer en el mundo laboral sería apoyar al consumo en estas industrias, y el bienestar social; propiciando un círculo virtuoso, que impacta positivamente la economía general del país y la región.

Por otra parte, las empresas han mostrado mejores rendimientos económicos cuando hay más mujeres al mando. Un estudio publicado, en 2011, por Catalyst resalta que las empresas con más representación femenina en sus grupos directivos, registraron tasas de rentabilidad sobre el capital invertido de un 26% superior comparado con las demás.

En las áreas STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), por ejemplo, las empresas tecnológicas lideradas por mujeres han sentado rendimientos superiores respecto al capital,en comparación a sus pares masculinos: un 35% mayor retorno sobre inversión y 12% mayor en venta para los venture capital. Pero, paradójicamente, las carreras STEM son las áreas profesionales donde menor participación femenina encontramos y solo el 7% del dinero de los inversionistas va dirigido a emprendimientos tecnológicos femeninos (Women 2.0 & Women who Tech).

No se trata únicamente de justicia social, es la decisión económicamente inteligente. El Foro Económico Mundial ha señalado la correlación evidente que existe entre una menor brecha de género y mayor riqueza (PIB), mayor nivel de competitividad y mayor desarrollo humano, cuando compara sus índices de países.

Si bien esto no prueba causalidad, los datos son congruentes con la información analizada por BID, Banco Mundial y FAO, entre otros entes, como empresas consultoras, donde se resalta el empoderamiento como medida para obtener mejores rendimientos económicos y mayor calidad de vida.

Sí, la mujer quedó fuera de la historia por miles de años, de la revolución industrial y la reforma agraria. En la actual era del conocimiento “los verdaderos ganadores del futuro no serán ni los proveedores de mano de obra barata ni los dueños del capital ordinario, sino aquellos que puedan innovar y crear nuevos productos, servicios y modelos de negocio”, tal como lo afirman los autores Brynjolfsson, McAfee y Spence; entonces, este es el momento ideal para la integración de la mujer, dado que las ventajas competitivas ya no están determinadas por la fuerza física, sino por la creatividad, la innovación, y la inteligencia, donde hombres y mujeres somos igualmente capaces.

Columna escrita por Gaudy Solórzano, Gerente del Centro de Liderazgo Colaborativo y de la Mujer de INCAE publicada en la revista Summa

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