¡Esto no se queda así! ¡Remontemos! | Maestrías INCAE
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¡Esto no se queda así! ¡Remontemos!

07 de Febrero 2017
German Retana
Las remontadas inician en la mente y terminan en la cancha, se argumenta reiteradamente en el ámbito deportivo. Ante resultados adversos que parecieran tomar el control, las empresas, las personas y los equipos de trabajo también vivencian momentos difíciles y riesgosos. ¿Cómo suceden las grandes remontadas en estos ambientes?
Las conductas correctas, las reacciones inteligentes y el procesamiento adecuado de las situaciones complicadas afloran de una mente clara y determinada a no ceder la victoria mientras aún arda una chispa de esperanza.  Del mismo modo se forjan la cultura ganadora de una organización y el espíritu imparable de un equipo.
Ese valor y ese poder para resistir una y otra vez los golpes recibidos se nutren de la convicción en la propia capacidad y de no olvidar que en el pasado algo fue igual, pero se encontró la salida airosa del oscuro laberinto.  Cuando esta confianza en el talento del equipo se convierte en un hábito, su resiliencia es un sello indeleble, reconocido y respetado como identidad incluso por miembros y rivales.
Cuando los líderes mantienen la mente en calma -aun en medio de las tormentas y de la convulsión- pueden discernir e inspirar al equipo;  logran que este reafirme su capacidad a partir de las lecciones aprendidas, que sobrepase tempestades con base en decisiones inteligentes y efectivas. Con su influencia, todo el equipo desarrolla una personalidad fuerte, contundente y a prueba de malos trances.
“En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido“, sugiere Séneca. La flexibilidad para asumir retos y riesgos es una muestra de que el liderazgo, la cohesión y la concentración en la meta final siguen intactos. Por ejemplo, en el Super Bowl LI (2017) -cuando restaba cerca de un 25% del tiempo de juego- los Patriots estaban 25 puntos por debajo de los Falcons. En una remontada sin precedentes, el resultado pasó de 28 a 3, a favor de los Falcons, a 28 a 34, a favor de los Patriots; ello, gracias al liderazgo y ecuanimidad del experimentado líder Tom Brady.
Benito Floro, técnico español, señala que “Las cosas son como acaban, no como empiezan”.  La perseverancia es clave para remontar también las dañinas creencias limitantes “no podremos”. Cuando -en medio de la adversidad- se tiene presente la razón para haber iniciado un camino, no hay rendición posible; las creencias habilitantes  “si lo haremos” desplazarán a las limitantes.
Las organizaciones, equipos y personas con verdadero coraje se aferran a sus sueños y aprenden a dominar su voluntad. Tienen propósitos y objetivos elevados y son conscientes de que no los alcanzarán en  línea recta. Pueden experimentar dudas, ansiedad y hasta cansancio, pero jamás detienen la marcha. Si se equivocan, aprenden a rectificar; saben, como Nelson Mandela, que “Todo parece imposible hasta que se hace”. Y usted, ¿ha tenido remontadas?
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Liderazgo