¡Haz el clavado de tu vida! | Maestrías INCAE
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¡Haz el clavado de tu vida!

06 de Noviembre 2017
Paola Vides

¿Te ha pasado que al momento de tomar una decisión importante que impactará tu vida, necesitas más tiempo para analizar y tener claridad de todo lo que harás, paso a paso?

Lo que no esperabas es que mientras más tiempo pasa, algo en el fondo te dice que estás dejando de vivir esa experiencia nueva, dejando de tener el trabajo que realmente deseas  o pasando un año más sin disfrutar las vacaciones de tus sueños... luego de algunos años te preguntas, ¿en dónde estaría hoy si no me hubiese detenido a pensar tanto? o ¿qué estaría viviendo hoy si no me hubiese detenido por miedo a hacer algo diferente?

Llega un momento en el que te das cuenta que otros que fueron más arriesgados, tal vez amigos o familiares han obtenido nuevos logros y han avanzado a otro punto en su vida porque tomaron esa decisión aún sabiendo sus riesgos. Seguramente enfrentaron situaciones difíciles que no eran parte del plan original; pero, ¿sabes qué? te das cuenta que ellos lo hicieron, lo han superado, han aprendido y quizá tú no has cambiado nada desde entonces.

Ahora, piensa un momento si tu mente ha podido ser cómplice de esto, si tú mismo te has auto saboteado y te has detenido porque piensas que será muy difícil, que no lo vas a lograr, que es mejor esperar a estar más preparado o a que alguna pieza en tu vida encaje mejor. Luego pasa un tiempo y las piezas se han movido nuevamente, pero nunca parece estar todo bien. ¿Te das cuenta del patrón? Para tomar una decisión importante, ¡nunca habrá un tiempo perfecto! ¡Nunca te sentirás realmente preparado o con todas las piezas en su lugar!

Es como hacer un clavado en una piscina, imagina que estás afuera en un día soleado y la piscina se ve refrescante, sabes que quieres entrar pero al pararte en la orilla te das cuenta que tienes dudas: estará muy fría, puede ser muy honda, o es muy pequeña y que si te metes muy rápido te golpearás... De repente, mientras estás pensando todo esto, volteas y uno de tus amigos se tira de clavado estilo "bomba" salpicando todo y a todos incluyéndote a ti. Te quedas parado y no te sientes listo, tal vez debes esperar a que el agua esté más tibia ¿no crees? Lo que sabes es que en el fondo realmente quieres entrar.

De repente, algo dentro de ti te anima (además de la insistencia de tus amigos), respiras profundo y das el salto a pesar de tener cierta incertidumbre... Al entrar al agua te das cuenta que no era para tanto, el agua está fresca y la piscina tiene una altura perfecta para ti. Luego del gran salto solo te dedicas a disfrutar.

Igualmente es cuando vas a hacer algo trascendente en tu vida, tu propia mente te puede detener al llenarte de dudas, miedos e incertidumbre y, mientras otros disfrutan más tiempo del agua porque se arriesgaron y dejaron los miedos a un lado mucho antes, tú todavía estás quemándote los pies.

¿Qué piensas sobre esto?, ¿te parece justo?, ¿no mereces disfrutar al máximo tú también?

Bueno, pues yo diría que así como con el ejemplo de la piscina, primero pienses en qué es lo que te está motivando: ¿el miedo o el deseo de cambiar el status quo? Y luego piensa si realmente vale la pena o no "hacer el gran clavado", es decir, tomar esa decisión que estoy segura cambiará tu vida.

¡Toma ese riesgo ya! ¡El tiempo apremia! Porque por algún lugar debes iniciar y todo gran camino inicia con un primer paso, por pequeño que sea, ya estarás iniciando algo valioso para tu vida. ¿Qué te está deteniendo hoy?