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Hacer el EMBA y vivir al mismo tiempo

19 de Enero 2018
Ramiro Casó

Hacer una maestría ejecutiva supone embarcarse en un proyecto de vida apasionante pero también exigente, cuyo éxito depende de la interrelación entre trabajo, estudio y vida personal. Si algunas de estas tres áreas empieza a generar un estrés muy alto, afectará a las otras dos y podrá convertir tu paso por el EMBA en una pesadilla.

La clave está, por lo tanto, en lograr transitar esos 14 intensos módulos con el menor estrés posible. Te compartimos 10 consejos, divididos en cada una de esas tres áreas, para ayudar a que tu paso por el EMBA sea no solo enriquecedor sino también satisfactorio. 

Vida personal

Independientemente de si se vive en pareja o solo, todos tenemos un entorno social íntimo que nos agrega valor. Una maestría ejecutiva introduce cambios significativos en tu rutina y, muy especialmente, en tu disponibilidad para atender y ser parte de los eventos de estos grupos sociales. 

Consigue el apoyo de tu familia o grupo social.
Quizá el más obvio pero también más importante de los consejos. La decisión de hacer un EMBA es importante y afecta la dinámica social y familiar, por lo que no basta con simplemente informar, es necesario explicar qué significa pasar 14 semanas fuera de la casa. No hay mejor forma de lograr con éxito el EMBA que tener todo claro con tu significant other.

Involucra a tu pareja o familia en la experiencia del EMBA.
Si algo define al EMBA de INCAE son las increíbles experiencias que se viven, sobretodo en los módulos internacionales. Siempre que sea posible, lleva a tu pareja o familia en los viajes y permite que disfruten de la magia de Boston, Madrid o Beijing. Hacerlo no solo los enriquecerá a ellos, sino a ti también. 

Demuestra agradecimiento.
Puede parecer una trivialidad, pero diversos estudios en psicología positiva dan cuenta de los enormes beneficios que tiene expresar gratitud. En este caso, pocas ocasiones pueden ser más propicias para hacerlo que expresar la importancia que para ti tiene contar con el apoyo de tus seres queridos en este importante proyecto de vida. No dejes el agradecimiento para el día de graduación, hazlo parte de tu rutina y exprésalo con claridad. 

Vida laboral

De las tres áreas, esta es la que más preocupa a todo el que está evaluando hacer un Executive MBA. Usualmente hay sentimientos de culpa y ansiedad, por tener que ausentarse una semana al mes por casi año y medio. No obstante, salvo unas pocas excepciones, los estudiantes del EMBA logran transitar por el programa sin que su trabajo se afecte de forma negativa. Por el contrario, el cambio de rutina del EMBA muchas veces permite generar efectos positivos en el área laboral que trascienden los obvios beneficios que conlleva adquirir nuevos conocimientos. Pero para ello, hay que prepararse:

Define una persona responsable que pueda cubrirte en tu ausencia. 

La primera y obvia recomendación es dejar claramente una persona responsable para cubrirte durante las semanas que estés fuera. No significa que esta persona hará tu trabajo, pero si que será quien, llegado el momento, podría asumir algunas de tus funciones y garantizar que los procesos en los que usualmente participas en tu empresa no se detengan. Esto es, además, una excelente oportunidad para evaluar posibles sucesores y contribuir al desarrollo de personas claves en tu equipo. 

Establece límites claros con tus colaboradores. 
Es importante que todos sepan que el EMBA es tan importante como tu trabajo y que por lo tanto, solo te pueden interrumpir en caso de emergencia. Dejar claro que “no estarás disponible” esa semana, permitirá a todos ajustar sus rutinas para sacar el mayor provecho de ti durante tus semanas OFF-EMBA. El peor error que puedes cometer es hacerles pensar que aunque estés fuera de la oficina durante los módulos, seguirás respondiendo correos y participando en reuniones. Si eres de las personas que necesita, si o si, mantenerse conectada al trabajo, define con claridad el tiempo exacto que le dedicarás al trabajo durante los módulos e intenta que no exceda de 1 hora. Por ejemplo, puedes decir que solo responderás correos de 7 a 8 a.m., antes de iniciar clases o durante el almuerzo. 

Define con tu equipo de trabajo qué es una emergencia, así como el protocolo de atención en tu ausencia. 
Los imprevistos siempre pueden ocurrir y es necesario prepararse para ellos. Es vital que definas con tu equipo qué define a una situación como crítica y cuáles serían los pasos para atenderla. Si lograste seguir la primera recomendación de este apartado, la persona a cargo casi con seguridad podrá ayudarte a resolver la crisis. En caso de que tu presencia sea indispensable, siempre hay formas de que participes sin poner en riesgo el programa. El EMBA está diseñado para ejecutivos y por lo tanto hay, en los profesores y personal administrativo, plena consciencia de que pueden ocurrir imprevistos y flexibilidad para ayudar cuando sea necesario. 

Aplica y comparte lo aprendido en el módulo apenas regreses al trabajo. 
Una de las ventajas del EMBA está en la posibilidad de regresar y poner en práctica lo aprendido de forma inmediata. Hacerlo, demostrará el valor del programa para tus compañeros y jefes, fortaleciendo el compromiso que ellos deben darte para culminar con éxito el programa.  

Vida estudiantil

Finalmente, aunque no menos importante, están los consejos para mejorar tu vida como estudiante. Para muchos ejecutivos es un reto volver a las aulas después de varios años. Imaginarse frente a un profesor o presentando un examen suele generar ansiedad y temores. Para que culmines con éxito el programa, es vital que tu experiencia como estudiante sea tan enriquecedora como placentera. 

Prepara con tiempo tus herramientas para estudiar. 
Hoy en día, la tecnología brinda innumerables opciones para hacer que el estudio sea mucho más llevadero, desde apps como Evernote hasta el tradicional suite de Microsoft Office. Es importante que evalúes con tiempo qué herramientas te son más cómodas y las tengas listas. También es importantísimo que conozcas bien la portátil que vas a usar y, si no estás familiarizado con Excel, repases un poco antes de empezar la maestría. Créeme, los vas a usar mucho. 

Apóyate en tus compañeros de clase, es la única forma de tener rendimiento alto en todos los módulos.
El EMBA es un programa de gerencia amplio y como tal, aborda una diversidad de contenidos, que van desde el liderazgo y gestión del cambio hasta la estrategia financiera de una empresa. Esto significa que, difícilmente, un estudiante será experto en todo. Por el contrario, cada quién tendrá su propia área de expertise y encontrará sencillo algún módulo que para otra persona es muy exigente. Es por ello que el intercambio con los compañeros y la definición de un método de estudio que te permita apoyarte en ellos es clave. Si no eres experto en finanzas, apóyate en algún compañero que lo sea. Al mismo tiempo, si sabes que tienes fortalezas en un área, sé generoso con la clase y apóyalos en lo que puedas. Ese intercambio no solo es conveniente sino altamente provechoso. Es parte de lo que hace a la experiencia de clase tan enriquecedora. 

El EMBA es mucho más que estudio: disfrútalo a plenitud. 
Si bien el EMBA lo distingue su excelencia académica, hay elementos invaluables del programa en la parte social. Harás amistades espectaculares y vivirás momentos increíbles. ¡No los dejes pasar! Haz deporte, conoce las ciudades, reúnete con los compañeros a conversar y pasarla bien y, por supuesto, participa de las fiestas. 

Allí los tienes: 10 consejos para ayudarte conseguir el balance necesario y hacer del EMBA una de las mejores experiencias profesionales y personales de tu vida.