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América Latina necesita más programas de formación en negocios para emprendedoras

01 de Agosto 2018
Executive Education INCAE

La discriminación de género en las sociedades de América Latina reduce considerablemente la participación efectiva de las mujeres en el desarrollo de nuevos negocios y, por tanto, condiciona las posibilidades de progreso profesional y limita las oportunidades de desarrollo para sus familias. Aún más grave, la inequidad impide que las mujeres contribuyan eficientemente al desarrollo empresarial de los países de la región.

Esta es una de las principales conclusiones a la que llegó el estudio "Emprendimiento y género en América Latina y su papel en el desarrollo económico - 2017", desarrollado por un equipo de profesores e investigadores de INCAE Business School.

La investigación fue liderada por la Dra. Camelia Ilie-Cardoza, Decana de Educación Ejecutiva y Chair del Centro de Liderazgo Colaborativo y de la Mujer, y el Dr. Guillermo Cardoza, Profesor Pleno de INCAE, con la colaboración de Andrés Fernández y Haydée Tejeda.

Los datos se obtuvieron de una encuesta realizada a 342 emprendedores de 15 países de América Latina, con el propósito de identificar tanto los obstáculos como los factores que determinan la actividad emprendedora de las mujeres, y contribuir a diseñar programas de formación y sistemas de estímulos apropiados para fomentar el éxito de sus empresas.

Según los investigadores, cuando se compara el Producto Interno Bruto (PIB) y el Índice de Entrepreneurship Global (GEI) de los países líderes del mundo con los de los países de América Latina, se observa claramente una correlación positiva entre el desempeño del índice de emprendimiento y la generación de riqueza, en otras palabras, entre mayor actividad emprendedora mayor crecimiento económico.

“Los resultados del estudio indican que, para potenciar los emprendimientos de las mujeres, se necesita desarrollar programas más específicos de formación en negocios para emprendedoras, servicios profesionales de mentoría y mejores sistemas de financiación. Asimismo, formar equipos gerenciales más diversos, incorporando más hombres, les ayudará a las emprendedoras a mejorar su capacidad de diagnóstico, a diseñar mejores estrategias, a gestionar más eficientemente los riesgos, acelerar los ritmos de innovación de procesos e incorporar más eficientemente las nuevas tecnologías”, afirmó Ilie-Cardoza.

El estudio presenta las siguientes conclusiones y recomendaciones finales para el diseño y ejecución de acciones en cuanto a este tema:

  • Existen algunas diferencias significativas en las percepciones y resultados de la actividad emprendedora de mujeres y hombres. En primer lugar, el 22,7% de las mujeres emprendedoras encuestadas son divorciadas o separadas, a diferencia del 7,9% de los hombres con este mismo estado civil. Sólo el 59% de las emprendedoras en América Latina tiene educación en negocios, mientras el 70% de los hombres lo tienen. Por último, el 27,8% de las mujeres ha sufrido algún tipo de discriminación de género al hacer negocios, y 50,6% de ellas no consideran que los hombres y mujeres tienen igualdad de oportunidades para emprender.
  • El estudio llama la atención sobre otra característica cultural importante de las sociedades latinoamericanas que afecta negativamente el emprendimiento femenino. Los encuestados manifiestan que en sus culturas se percibe el matrimonio como un mecanismo efectivo para que las mujeres alcancen la estabilidad económica. Esta percepción pone de manifiesto la ideología machista aún predominante en grandes capas de la población y revela la baja autoestima y autoconfianza que experimentan gran parte de las mujeres y que se traduce en barreras para asumir el reto de ser independientes económicamente y aportar a las economías de los países.
  • Los resultados indican que la combinación de políticas y sistemas de apoyo públicos y privados repercuten positivamente en la creación de empresas y el crecimiento de las Pymes en la región. Aunque la investigación enfatiza la perspectiva de género, al final de cuentas todo se resume en movilizar eficientemente los recursos disponibles en una sociedad para crecer equitativamente y con inclusión. La discusión en la región, por tanto, debe situar los debates sobre equidad de género en el marco de la reflexión sobre los modelos de desarrollo sostenible.
  • Una mayor claridad sobre las diferencias entre el emprendimiento femenino y masculino en América Latina, comprensión que permite abordar, desde una perspectiva de género, el diseño de políticas públicas y corporativas más eficientes para potenciar el emprendimiento en los países de la región. Los hallazgos y observaciones de la investigación permiten considerar las condiciones y barreras específicas para apoyar con mayor probabilidad de éxito el talento emprendedor y así, acelerar el crecimiento económico de América Latina sobre la base de un modelo equitativo y sostenible.