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Volver a estudiar es posible: 10 consejos para un buen balance personal y laboral

10 de Agosto 2018
Executive Education INCAE

¿Estudiaste una carrera en negocios cuando las redes sociales eran solo un medio de entretenimiento o, más aún, cuando ni siquiera existían? ¿En tu universidad sólo escuchaste la frase “inteligencia artificial” durante las conversaciones para pasar el tiempo durante los recreos? ¿Era aún China una economía gigante que sin embargo se ausentaba de las ligas mundiales? ¿Esperabas el periódico de mañana para ver qué había ocurrido hoy? Y una pregunta más: ¿se asumía que el gerente dejaba de existir cuando salía de viaje?

En caso de que tu respuesta sea “sí”, es probable que hayas estudiado en otro mundo y que tus fortalezas profesionales actuales obedezcan más a la experiencia acumulada que a las lecturas y las charlas magistrales de tus profesores de aquellos años. Conviene en ese caso volver para actualizar conocimientos. Es decir, volver a estudiar.

¿Es eso posible para un gerente que ya tiene un camino avanzado en una organización, una empresa en desarrollo y/o una familia qué atender? Pareciera que no, pero sí. Las maestrías ejecutivas de INCAE están diseñadas para casos como los de esos profesionales que estudiaron “en otro mundo”, o para quienes consideran necesario diversificar sus habilidades y no pueden poner en pausa el ejercicio de su profesión.

El Executive MBA y los Executive Masters en Operations and Technology, Finance y Business Analytics, todos con un diseño modular que permite a los profesionales trabajar tres semanas y estudiar una en cada mes del programa.

Esta modalidad part-time es muy útil para no desligarse de las responsabilidades laborales, pero también para aplicar los conocimientos casi en tiempo real, como en un laboratorio real, resaltan los egresados y estudiantes actuales. 

Sin embargo, conviene tomar algunas precauciones para garantizar un buen balance entre el ámbito familiar o personal, el laboral y el de estudiante. Por eso acá dejamos algunos consejos de Ramiro Casó, egresado del EMBA y estudiante actual de la maestría en Business Analytics.

  1. Consigue el apoyo de tu familia o grupo social, porque a ellos también afectará una nueva distribución del tiempo y pueden ser un estímulo adicional para superarse.
  2. Involucra a tu pareja o familia en la experiencia del EMBA para un mayor aprovechamiento de la experiencia, tanto en las actividades sociales como en los viajes para módulos fuera de los campus de INCAE.
  3. Demuestra agradecimiento hacia tu círculo personal por el apoyo que te dan y por ser parte de la experiencia; la gratitud se paga doble, dicen los sabios.
  4. En tu trabajo, define una persona responsable que pueda cubrirte en tu ausencia, alguien tan confiable como lo era Joe Biden para Barack Obama. No hará tu trabajo, pero estará ahí para garantizar que no se interrumpan los procesos. Será además un gran estímulo para esa persona.
  5. Establece límites claros con tus colaboradores para que tus compañeros, colaboradores y jefes sepan que durante una semana no estarás disponible (salvo un momento especificado, quizá) y solo puede llamarte en caso de emergencia.
  6. Un momento: ¿qué es exactamente una emergencia? Eso debe quedar definido antes, para evitar malentendidos e inconvenientes para el trabajo y para el programa de estudios. Todos sabemos que puede haber imprevistos, pero también que puede haber previsiones.
  7. Comparte lo aprendido en el módulo apenas regreses al trabajo. Explicar un tema es una manera de interiorizarlo, sus compañeros lo aprovecharán también y además entenderán así cuán comprometido estás con la maestría.  
  8. En los estudios, prepara con tiempo tus herramientas para estudiar, llámense computadora, software, apps y obviamente: el Excel.
  9. Apóyate en tus compañeros de clase para optimizar el rendimiento, sabiendo que hay áreas diversas y algunas personas son fuertes en ciertos campos, y otras en otros. Es parte del secreto de la maestría.
  10. Parte del estudio son los momentos de no-estudio. Aunque el programa es exigente, ofrece espacios para una convivencia social que lo hará más llevadero y enriquecedor. Amistades, sociedades, proyectos y hasta matrimonios han surgido de allí y hacen que el programa dure mucho más que un año, quizá el resto de la vida.